Lo mismo que la UEFA, ni Griezmann, ni Oblak ni Simeone aparecen entre los finalistas a los mejores de la pasada temporada

PorManolete

Es verdad que no hizo un buen Mundial y que fracasó en la Champions, pero volvió a marcar más de 40 goles por décima campaña seguida, levantó Liga y Copa...

PorMoisés Llorens

Los jugadores de la NBA llevan entre cuatro y cinco meses de vacaciones. NInguno ha accedido a interrumpirlas para jugar con la Selección la Ventana FIBA.

PorJuan Gutiérrez

La gala del próximo 24 de enero en Londres verá como Modric o Cristiano se entronizan como el mejor futbolista de 2018...

PorTomás Roncero

El Málaga es fiel reflejo de su entrenador. Orden, rigor y mucho trabajo. Juan Ramón Muñiz ha ensamblado muy bien las piezas de un equipo que está haciendo de la victoria costumbre.

PorAntonio Gallardo

Aquí se ha quedado Keylor Navas. No porque no haya sido convocado (es el auténtico héroe de Costa Rica), sino por haber sido liberado por petición suya.

PorTomás Roncero

Simeone se encuentra ante un reto. Las dudas de esta temporada, y ante el inicio de curso, pasan por seguir confiando en su libreto o pasar página en momentos determinados.

PorKiko Narváez

Es complicado ver en un partido a un equipo tan diferente, que pasa de ser un muro infranqueable a un grupo de amigos corriendo detrás de la pelota.

PorLuis de la Cruz

La derrota, eso sí, deja un gusto más dulce que la del curso pasado. Este Espanyol ataca y juega bien. Pero debe dominar otras situaciones...

PorAlberto Martínez

Si algo se puede comparar fielmente fue la mano de los dos entrenadores, Setién y Machín, saliendo ganador y por mucho el cántabro sobre el soriano.

PorJosé María López

Hubo dos caras de Keylor, triunfal en Mónaco, desdibujada en el Bernabéu. La cara es el espejo del alma. El rostro de Keylor Navas sólo fue feliz en la foto.

PorJuan Cruz

El Madrid fue al copo en la gala UEFA, en la que salió muy bien librado, como el Atlético, en el sorteo. No tanto el Barça y menos el Valencia, algo lógico, ya que iba en el tercer bombo.

PorAlfredo Relaño

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