Ganó la mano del entrenador

Se decía que el derbi sevillano, recién cerrado el mercado de fichajes, iba a medir la planificación veraniega de los dos equipos. Pero si algo se puede comparar fielmente fue la mano de los dos entrenadores, Setién y Machín, saliendo ganador y por mucho el cántabro sobre el soriano. Porque el técnico bético supo leer el partido a la perfección, mientras que el sevillista estuvo lento. Las revoluciones con las que salió Roque Mesa al campo indicaban que estaba comprando muchas papeletas para ser expulsado. Con la amarilla al borde del descanso, no cambiarlo era una temeridad. Y como dice la Dirección General de Tráfico, las imprudencias se pagan.

Setién buscó las cosquillas al Sevilla desde la hojilla de alineaciones, amenazando el flanco del tímido Arana con la presencia de Tello en el carril. Además, en cuanto vio que Gil Manzano expulsaba a Roque Mesa, no tardó en retirar del campo a un William Carvalho que ya había tentado a la suerte jugándose la segunda amarilla. Para colmo, al portugués lo sustituyó por el eterno Joaquín, que hizo el 1-0 de cabeza para que la grada estallara. El pase, por cierto, fue de Mandi, dos jugadores que ya estaban en el Betis antes de la llegada de Serra Ferrer para que esta vez no se le quite ni un ápice de valor al triunfo de un Quique Setién que se está convirtiendo en un especialista en el derbi sevillano.

0 Comentarios

Normas Mostrar