
Mario Guerrero
Terrible símbolo del fútbol: el partido más esperado, el del siglo, el que no se va a olvidar nunca, se ve envuelto en maldad y armas de herir, de matar.

Cuando sólo estábamos en la grada los veteranos, los vocablos del fútbol tenían que ser, como los de las bebidas, en español.

Acabó el partido en un San Mamés resonante y lus jugadores se abrazaban satisfechos, nobles, con el sentimiento del deber cumplido

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