De un Europeo triunfal a otro que aspira a serlo. El balonmano y el fútbol sala son deportes paralelos, que ocupan un mismo espacio, incluso rivalizan.
España ha jugado cuatro finales del Europeo y en las cuatro se ha colgado la plata: 1996, 1998, 2006 y 2016. Este domingo encara la quinta, ante Suecia.
España venció a Alemania con doce minutos mágicos y un parcial de 8-0. Este viernes toca Francia en semifinales, el peor rival posible, la bestia negra.
Superjavi no tiene rival en Europa desde su primer título en 2013, aquí compite contra la historia, contra un palmarés plagado de mitos del patinaje.
No hay nada perdido, y la prueba es que sólo Macedonia pasa con tres puntos, porque tanto Alemania, como España y Dinamarca lo hace con dos
En la segunda ronda sólo partirá con ventaja Macedonia, pero con tres puntos, mientras que España llega empatada a dos con tres equipos.
Como estamos en año par, en este 2018 toca Europeo. España, que debuta el sábado, siempre aparece en los pronósticos para las medallas.
En su entrevista a El País, llama la atención su falta de empatía para entender a aquellos que no tienen la fortuna de poder jugar el fútbol que a él le agrada.
Afronta varios retos, entre ellos ser olímpico... El más inminente es meter en marzo a 12.000 personas en el Palacio de Deportes de Madrid en la Copa de España.
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