El motor del Real Madrid tiene 32 años, no es un chaval y cuando le fallan las piernas el equipo lo acusa. La velocidad de juego empieza en el croata.

El motor del Real Madrid tiene 32 años, no es un chaval y cuando le fallan las piernas el equipo lo acusa. La velocidad de juego empieza en el croata.

El Real Madrid gana un 10% más de partidos sin el galés que con el galés. Su nuevo problema en el sóleo alivia el rompecabezas del técnico.

Llegará al Wanda para enfrentarse a uno de los mejores equipos de Europa con una paliza en las piernas, sin apenas entrenamiento, pero sonriendo.

Llega la hora de la gestión del grupo, la tarea más complicada del entrenador esta temporada o al menos hasta enero, cuando se puede aligerar con un par de salidas.

Haber conseguido quedarse tanto tiempo en el banquillo de uno de los clubes más exigentes, por no decir el más ‘deslizante’ del mundo, ya es de por sí una gran hazaña.

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