
El miércoles, cuando marcó su gol, que era el tercero, Marcelo corrió hasta Zidane para ponerse de rodillas ante él, y luego abrazarle. Fue un gesto curioso, una forma de reconocimiento.
PorAlfredo Relaño

Pasó el PSG por el Bernabéu con su brillante tridente de ataque, pero la amenaza que supone su existencia no se concretó. Neymar hizo bastantes diabluras, pero disparó a puerta una vez.
PorAlfredo Relaño

Con la manita a la Real y el hat-trick de Cristiano, Sergio Ramos terminó de elevar los decibelios emocionales del madridismo con una magnífica arenga en sus redes sociales.
PorTomás Roncero

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