Lo dijo Cerezo y nadie ha podido desmentirle: los futbolistas juegan donde quieren. Es más: hacen lo que les da la gana, literalmente.

Lo dijo Cerezo y nadie ha podido desmentirle: los futbolistas juegan donde quieren. Es más: hacen lo que les da la gana, literalmente.

En esta Liga se hablará de los Asensio, Delofeu o Sául. De Soler, Arrizabalaga o Pedraza. Ellos solo piensan en el hoy.

Porque en España hay más técnicos que banquillos, por los ecos de La Roja y principalmente porque son buenos en lo suyo, más allá de Pirineos trabajan hasta 81 entrenadores españoles.

La ciudad se esponjó ayer para recibir y aclamar a sus héroes futbolísticos, orgullosa de su nueva conquista.

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