El joven delantero del Real Madrid vuelve a manifestar sus grandes cualidades. Tiene ambición, maneras y temple.

El joven delantero del Real Madrid vuelve a manifestar sus grandes cualidades. Tiene ambición, maneras y temple.

La gente no cambia, se cansa de fingir. Pasó con James en Butarque el pasado miércoles y ocurrirá tarde o temprano con Zidane.

Sergio Ramos provoca la amarilla de Gabriel al sacar una falta contra el jugador de Leganés. Gesto feo... que además no debe ser tarjeta.

Me apunto a ese deseo colectivo. Los pepineros deben (y merecen) seguir otro año en el AVE del fútbol español. Bravo.

Zidane sacó en Leganés la cara B, un equipo que recordaba al de Eibar, la segunda unidad, como se dice en baloncesto

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