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El cambio de horario no afecta la salud, ni es el motivo de trastornos del sueño

Instituciones que estudian los mecanismos del sueño, negaron que la entrada del Horario de Verano tenga repercusiones en el organismo.

Mexico City
El cambio de horario no afecta la salud, ni es el motivo de trastornos del sueño
Carlos Ramírez EFE

Este 4 de abril tuvimos que adelantar nuestros relojes en casi todo México por la entrada en vigor del Horario de Verano y al final de este día, seguramente ya todos sentimos los estragos de perder una hora de sueño, pero ¿el cambio de horario afecta nuestra salud?

Pues no, según varios estudios realizados por el Instituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño, el horario de verano no afecta la salud física o mental de las personas en forma alguna, y no se ha reportado en ningún país del mundo que el cambio de horario motive el surgimiento de trastornos de sueño o empeoramiento de éstos en personas que ya los padecen.

Y es que esos estudios determinan que el cuerpo humano tiene mecanismos de adaptación que se localizan en el cerebro, mismos que se activan para ubicar todos los ritmos fisiológicos al nuevo horario.

En tanto, el Instituto de Fisiología Celular de la UNAM nos explica que todos los seres vivos tienen un reloj circadiano, que está ubicado en el hipotálamo del cerebro y que se encarga de coordinar a todo el organismo.

Este reloj usa dos señales muy importantes para sincronizarse: la luz del Sol y el horario de alimentación y así, este fenómeno permite que todas las funciones del cuerpo ocurran en el momento adecuado del día, el sueño incluido.

Ahora, los estudios también determinaron que, si bien este cambio afecta un poco al organismo, no causa un gran daño, por eso sentimos que nuestro cuerpo protesta por lo que está pasando, pero no nos va a enfermar, finalmente nos adaptamos.

Así lo explica el Instituto Mexicano de Medicina Integral de Sueño

La mayoría de las personas suelen acostarse tarde los viernes y levantarse tarde los sábados, con lo que se desfasa su ritmo circadiano de una a tres horas, entonces el domingo intentan dormir temprano sin lograrlo debido a este desplazamiento en sus horarios, provocando con ello el malestar del domingo por la noche y la consecuente dificultad para levantarse el lunes, así como de regresar al horario de entre semana para trabajar o ir al colegio.

Por eso, el lunes se torna un poco difícil para el desempeño diurno y puede haber muchos bostezos, fatiga, malestar, irritabilidad, somnolencia y mayor consumo de sustancias estimulantes, como el café. Pero el martes ya no hay problema y así cada semana.

Entonces, el Horario de Verano no puede ser pretexto para no seguir con nuestras actividades habituales.