Aplazar un partido es cuestión de Estado. Antes lo suspendía el árbitro. Ahora tienen que ver LaLiga, la FEF, los clubes, el alcalde… y las televisiones.

Aplazar un partido es cuestión de Estado. Antes lo suspendía el árbitro. Ahora tienen que ver LaLiga, la FEF, los clubes, el alcalde… y las televisiones.

El Barça se olvidó de sí mismo, el Athletic se olvidó también. Pesó más el segundo olvido. El equipo de Valverde fue inocente como el pan de los colegios.

Se busca fecha para el Celta-Madrid. Tan apretado tenemos el calendario que salvo que caigan en Europa antes de lo que es de desear, no les quedará más que el miércoles entre la penúltima y la última jornada.

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