Chivas: quien no aporta, que aparte

El mejor partido de Chivas con Michel Leaño en el banquillo no bastó para que los rojiblancos tuvieran una nueva temporada de fracaso al ser eliminados del Apertura 2021, a pesar de que el torneo hace más de un año cambió su formato para dar acceso a 12 de los 18 equipos a jugar la Liguilla.

El 'Rebaño Sagrado' ha intentado desde hace tiempo hacer cambios y tomar mejores decisiones, aun así los resultados no son los esperados. Trajeron a Ricardo Peláez, quien como director deportivo del archienemigo hizo un trabajo espectacular, pero en las oficinas de Guadalajara no ha tenido tanta suerte.

El último titulo de Chivas fue en el Clausura 2017. Tras dos años de sequía se tomó la decisión de poner al frente del equipo a Ricardo Peláez, quien lleva al mando desde finales del 2019. Durante esta etapa, los tapatíos registran los mismos resultados, o incluso peores, que los que antecedieron al arribo del directivo. El equipo no ha conseguido un solo titulo y solamente ha jugado una Liguilla en toda la era de Ricardo.

Los fichajes han sido igualmente un desastre, lo cual nos hace pensar que no es ni una inversión, ni cuestión de tiempo. Chivas gastó 35 millones de dólares en siete refuerzos, de los cuales tres permanecen en el equipo y solo uno es titular. La rotación de técnicos es otro factor a tomar en cuenta, ya que ese cambio de personal es un gasto importante para el club; en el último año y medio han salido Luis Fernando Tena y Víctor Manuel Vucetich.

Por contrastar: en seis años en el América, Peláez consiguió cuatro títulos, además de calificar en 10 ocasiones consecutivas a la Liguilla. Gastó más de 93 millones de dólares en fichajes, pero todos rindieron frutos tanto en el campo como en su venta. Algunos de los movimientos más destacados fueron Moisés Muñoz y Oribe Peralta, quien además fue un fichaje que sumó a 'Las Águilas' y quitó posibilidades en el ya pequeño mercado de Chivas; las incorporaciones de Rubens Sambueza y Darwin Quintero también sucedieron durante la era Pelaéz en Coapa.

Considero a Ricardo Peláez una de las personas mas profesionales y capaces del fútbol mexicano. También soy fiel creyente de no cortar procesos a falta de resultados inmediatos, pero esta situación va más allá. No se ve claridad en el futuro de Chivas, ni en el trabajo y aportaciones de Ricardo, lo cual me hace pensar que no está teniendo la libertad que debería para trabajar y tomar decisiones.

Amaury Vergara asumió la responsabilidad del torneo tras la eliminación de Chivas y yo me preguntó, ¿dónde están las consecuencias? Como dueño, y más si la responsabilidad ha sido asumida, debes de ser el primero en tomar buenas decisiones. Debe de ser el primero en querer los colores y honrarlos. Si la situación lo rebasa debe hacerse a un lado, no solamente por el tema futbolístico, sino hasta por negocio, que es sin duda su principal preocupación.

Antes de saber el resultado del partido contra Puebla ya se habían renovado indefinidamente los contratos de Peláez y Leaño. Parece que los puestos no están sujetos a rendimiento. Repito, no se ve un plan claro y concreto para los próximos años. Si contratas a las personas por su capacidad y resultados deben dejarlas trabajar y actuar. Parece que Amaury ha heredado de su padre el tomar las riendas sin pensar en consecuencias, pero sin la misma pasión por el fútbol que tenía Jorge. Chivas tiene que entender que quien no aporta, que aparte, da igual en qué puesto del organigrama de encuentre.