Selección Mexicana

El día que el clembuterol hizo temblar a la Selección Mexicana

En junio del 2011, el secretario general de la FMF, Decio de María, dio una conferencia de prensa urgente, 5 integrantes del Tri dieron positivo por dopaje.

El día que el clembuterol hizo temblar a la Selección Mexicana

En junio del 2011, el entonces secretario general de la FMF, Decio de María, daba una conferencia de prensa con carácter de urgente en medio del Draft que se realizaba en Playa del Carmen. No era para menos: cinco integrantes de la selección nacional que se encontraba en esos momentos disputando la Copa Oro en Estados Unidos habían arrojado un resultado adverso en controles de dopaje que les realizaron previo a la competencia.

Antonio Naelson Sinha, Edgar Dueñas, Christian Bermúdez, Francisco Rodríguez y Guillermo Ochoa dieron positivo por clembuterol tras los controles que les realizaron días antes del arranque de la Copa Oro.

De inmediato, la Federación Mexicana de Futbol decidió separar a los implicados y solicitó a la Concacaf autorización para poder suplirlos para afrontar lo que restaba de la competencia.
Eran apenas los primeros informes que teníamos del clembuterol y su invasión en los terrenos del deporte mexicano. Una historia que se hiciera tan larga que continúa vigente hasta nuestros días y que llevó a las autoridades sanitarias del país a calificarlo como un asunto de “salud pública”.

Guillermo Ochoa con el Tri en 2011

“Si fue un accidente, hay que sustentarlo para que nadie tenga duda, en caso de comprobarse que no fue un dopaje accidental, la sanción podría ser de hasta dos años”, advertía en aquella conferencia Decio de María, quien argumentaba que los seleccionados involucrados se habían contaminado por una ingesta de carne que hicieron entre el 17 y 20 de mayo de ese año.

Cinco meses después, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) exoneró a los seleccionados mexicanos al no encontrar pruebas suficientes sobre una ingesta intencional de clembuterol.
En entrevista con As México, Edgar Dueñas, uno de los implicados en aquél dopaje, relató cómo fue que recibieron la noticia mientras se encontraban concentrados con el Tri en Charlotte, Estados Unidos.

“Estábamos en un salón, comíamos, nos mandan llamar al grupo que estaba involucrado en este asunto y nos piden pasar a otro salón. Ya estaban ahí integrantes del cuerpo técnico y directivos de la selección y fue cuando nos dieron la noticia. La tomamos con la sorpresa y la extrañeza de recibir una noticia así”, comentó.

Edgar, quien ese entonces defendía la casaca de los Diablos Rojos del Toluca, indicó que lo primero que hizo tras ser notificado del resultado adverso en su control de dopaje fue hablar con su familia.

“Lo primero fue tratar de investigar qué estaba sucediendo, cuando vimos lo del clembuterol, que consecuencias puede tener, platicamos con nuestra familia porque no sabían nada, era un tema de mucha relevancia y había que informarle a la familia como estábamos para que no se fueran a alarmar”, explicó.

El 'Hobbit' y Sinha con la Selección en 2011

Edgar, quien ahora es auxiliar técnico de Diego de la Torre en Cafetaleros de Chiapas, reconoció que, con el paso de los días, temió que su carrera pudiera llegar a su fin tras el dopaje positivo.

“Estábamos conscientes que éramos jugadores sanos, estábamos seguros que no habíamos cometido ninguna infracción, pero conforme pasaron los días y se fue alargando y alargando y vimos los alcances que tomó la noticia, sí llegó un momento donde si te pasa por la mente que tu carrera está en peligro, sobre todo porque son situaciones que no estaban dentro de nuestras manos, sabíamos que estábamos limpios, pero había que comprobarlo”, aseguró.

Por último, Edgar señaló que, a partir de ese episodio, se tomaron mayores precauciones para evitar otra contaminación. “Cambiamos los hábitos, y no solo nosotros, en todo el mundo y el futbol mexicano. Yo jugaba en Toluca y el doctor hizo cambios en la alimentación, se trató de evitar mucho la carne, al final es involuntario, al final nos dimos cuenta que es un tema de salud pública y no de trampa, fue un precedente para nosotros”, concluyó.