LAMARavillosa temporada de Jackson

Ciudad de México

A quien le guste el deporte, ni qué decir el futbol americano, tiene que ver jugar a Lamar Jackson. El nuevo QB de los Baltimore Ravens es una locura, es un espectáculo. Además, es el responsable de una de las mejores campañas de la franquicia en su historia, es el futuro de su deporte.

Tiene 22 años y es su primera campaña como titular en la NFL. En esta temporada acumula 2,532 yardas, 25 touchdowns y solamente cinco intercepciones, cifras que lo colocan como el mejor QB de la liga. Ha ganado los partidos contra Patriots, Texans y 49'ers. Es un atleta en todo el sentido de la palabra: es fuerte, es rápido y tiene hambre, mucha hambre de ganar.

Es muy pronto, pero lo veo llevando a los Ravens al Super Bowl fácilmente. El domingo pasado se enfrentó a San Francisco, una de las mejores defensivas de la liga. Lamar mueve el balón como si bailara con él, todo lo hace ver fácil. En un partido muy cerrado, una repetición del partido del Super Bowl XLVII, Baltimore se levantó con la victoria. Tampoco me sorprendería que este año llegaran los mismos contendientes de aquella edición.

Jackson es un QB lleno de recursos: lanza, corre, hace jugadas de engaño, se mete en el juego, dirige, se mantiene con la cabeza fría, toma buenas y rápidas decisiones. Repito, es un espectáculo. Desde la actitud con la que entra a la cancha; es un líder nato que claramente es responsable de un equipo que parece invencible, porque su líder es imparable.

La temporada regular y los playoffs brindan escenarios radicalmente distintos y Jackson es muy joven y muy nuevo. Pero lo mismo se decía de su paso a la NFL después de una exitosa carrera en el colegial, lo que ha sido una aduana complicada en el caso de muchos talentos prometedores. Ahora Lamar es incontenible. Honestamente, creo que las herramientas no se le acabarán. Está determinado a ganar, a hacer historia.

Es un jugador al que se le cuestionó su posición, se dijo que debía ser corredor o receptor abierto. El fin de semana rompió otro récord y ahora es el mariscal con más partidos corriendo para 100 yardas o más en una misma campaña; hasta ahora suma cuatro, por delante de las marchas de Russell Wilson y al mariscal con el que más se le ha comparado: Michael Vick.

Es tal la calidad de atleta que podría jugar en casi cualquier posición; está lleno de virtudes y ya es comparado con promesas del pasado que quedaron en ilusiones, como fue el caso de Colin Kaepernick, Cam Newton o el mismo Michael Vick. Me atrevo a decir que Jackson es distinto; la determinación que tiene se la he visto a pocos, tiene temple, seguridad y cabeza. No parece un niño de 22 años en su segundo año en la liga y muy probablemente será el primer QB corredor en levantar el Vince Lombardi.

Las lesiones tampoco parecen ser factor: es de hierro. Aguanta presión y tackleadas, está completamente en forma física, tiene un cuello que no parece QB, aunque me parece que la estrategia de sus próximos rivales, sobre todo en la post-temporada, será cazarlo.

Jackson se encamina a toda velocidad a ser el MVP de la temporada, lo merece. Se agradece ver sus partidos, ver cómo carga con un equipo al hombro que funciona en todas sus modalidades y que anímicamente está en las nubes. No sabemos qué pase en un futuro, pero siempre nos quedaremos con que esta ha sido LAMARavillosa temporada de Jackson.