Abel Caballero tomó la decisión oportuna aplazando el partido. El riesgo era evidente y primaba la seguridad de las personas, pero eso no quiere decir que actuase correctamente

Abel Caballero tomó la decisión oportuna aplazando el partido. El riesgo era evidente y primaba la seguridad de las personas, pero eso no quiere decir que actuase correctamente

Aplazar un partido es cuestión de Estado. Antes lo suspendía el árbitro. Ahora tienen que ver LaLiga, la FEF, los clubes, el alcalde… y las televisiones.

Se busca fecha para el Celta-Madrid. Tan apretado tenemos el calendario que salvo que caigan en Europa antes de lo que es de desear, no les quedará más que el miércoles entre la penúltima y la última jornada.

El Barça se olvidó de sí mismo, el Athletic se olvidó también. Pesó más el segundo olvido. El equipo de Valverde fue inocente como el pan de los colegios.

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