El valor de Vinicius

Hace tiempo escribí una columna dedicada a Vinicius Jr (“El delantero sin gol”) en la que hice un análisis del jugador después del mejor partido que había dado hasta el momento con el Madrid, tras conseguir el pase a cuartos de final de Champions contra el Atalanta: “Su talento es innegable, sin embargo, hay ciertos aspectos que se pueden analizar. La pregunta del millón es si las lagunas que tiene son cuestión de tiempo, trabajo y desarrollo o son faltas que no lo harán tener el nivel que promete”.

Meses después la respuesta está dada, ya no es casualidad, ya no es una buena racha. Vinicius es una realidad y es el presente del Madrid. Sus debilidades: la falta de gol y la irregularidad en el campo, ahora parecen ser las fortalezas de un futbolista que, además de todo, es rápido, tiene técnica, habilidad e intuición. A esto podría agregar una buena cabeza, ya que nunca se le ha visto una declaración fuera de lugar, una indisciplina, y ha nadado contra un mar de criticas, dudas e incertidumbres, dentro y fuera del club.

¿Qué ha cambiado? ¿Por qué en tan solo unos meses parece otro, en el campo y en las estadísticas? Puede que haya vivido un proceso de confianza y madurez. Puede que el equipo vive menos presión porque marcha mejor. Puede que haya entrado en una espiral positiva, en un círculo virtuoso en el que todo parece jugar a su favor. Puede que Ancelotti lo haya entendido y apoyado mejor de lo que lo hacía Zidane. Puede que la mancuerna con Benzema y el buen fútbol del francés lo hagan sentir más cómodo y comprendido. Puede ser menos presión o una mejor psicología deportiva. Aunque, en realidad, creo que es una combinación de todas las anteriores. Sea como sea, debe de aprovecharse, porque el deporte siempre es cíclico.

Ahora los cuestionamientos toman otro rumbo y otros tintes. ¿Con este Vinicius, es buena idea el fichaje de Mbappé? ¿Haaland? En la temporada 2021-2022, Mbappé ha jugado 24 partidos y ha anotado 13 goles; comparado con la temporada anterior su rendimiento ha bajado a la mitad. Haaland ha sostenido 15 partidos, ya que estuvo lesionado, con 16 goles; promedia poco más de un gol por partido y con eso se coloca como el mejor delantero de Europa junto con Lewandowski.

Benzema no se queda atrás: en 26 partidos esta campaña suma 23 dianas y su productividad es más o menos igual a la del año pasado, cuando tenía que cargar con el peso futbolístico y de los goles del Madrid. Pero ahora Vinicius parece entender de qué se trata el juego y en 27 partidos ha conseguido marcar 15 goles, lo que prácticamente cuadriplica sus números en comparación con lo visto en 2020-2021.

La ola de Vinicius parece no parar. Ahora no solo genera un futbol rápido y vertical, sino que concreta las jugadas. Es un delantero que marca diferencia, que empieza a ser un referente y parece brillar con luz propia mientras mantiene los pies en el campo. Es una historia de éxito y un ejemplo de que, cuando se juntan todos los ingredientes, llega la victoria. Honestamente no creo que Mbappé entre en esta receta. No hay espacio para todos y el bajar el ritmo de juego y la confianza de Vinicius seguramente impactará de forma negativa en su rendimiento. Esa película ya la vimos.

El Madrid debe de pensar en su presente y en su futuro. Parece tenerlo bien asegurado con un jugador de 21 años que se ha adueñado del campo y está potenciando su fútbol. Si yo fuera Florentino, me ahorraba unos millones de euros y me dedicaba a vender camisetas de la estrella que cree. Yo dejaba a Mbappé y disfrutaría a Vinicius. Yo invertiría en el valor de Vinicius.