México vs Bermudas

El protocolo anti-grito ‘homofóbico’ aplicará en Toluca ante Bermudas

La seguridad pública y privada desplegada en el Estadio Nemesio Diez tienen autorización para desalojar a los aficionados que griten “ehhhh pu...”

El protocolo anti-grito ‘homofóbico’ aplicará en Toluca ante Bermudas
Eduardo López AS MÉXICO

La lucha de la Federación Mexicana de Fútbol en contra del ‘grito homofóbico’ será a largo plazo. En Toluca, en duelo amistoso frente a Trinidad y Tobago el pasado 2 octubre, entró en acción el protocolo para combatir la expresión de los aficionados, afín de evitar futuras sanciones y económicas por parte de la FIFA. Ahora, frente a Bermudas, en el encuentro de cierre de la fase grupal de la Liga de Naciones de la Concacaf, la normativa sigue vigente; los aficionados estarán vigilados muy de cerca por los guardias de seguridad apostados en las gradas del Nemesio Diez.

AS consultó a dos agentes que resguardarán la seguridad de los asistentes al encuentro en la capital mexiquense e inspeccionarán a los infractores. Tienen la orden, girada por la FMF y el Toluca FC, de desalojar del recinto a quienes profieran el ‘grito homofóbico’ al momento que el portero rival ejecute un saque de meta en cualquier otra acción de juego. La primera indicación es “invitarlos a que cesen la expresión”; si reinciden, serán acompañados a las puertas de salida del estadio. La segunda es la vencida. Los guardias también piden la cooperación de los medios de comunicación para detectar a los seguidores que incurran en la falta.

Además, la megafonía del hogar de los Diablos Rojos del Toluca exhortará a los asistentes a “apoyar sin ofender”, en caso de que el grito se escuche. Si el público mantiene su actitud, el árbitro, de acuerdo al nuevo protocolo aprobado por FIFA, cuenta con las facultades para detenerlo, en su defecto, suspender el partido, tal como ocurrió en Bulgaria en el marco de un cotejo eliminatorio rumbo a la Copa Europea de Naciones entre la selección local e Inglaterra; el juez frenó las acciones durante cinco minutos debido a cantos discriminatorios (racismo, en este caso) en contra del atacante británico Raheem Sterling.