CLÁSICO CAPITALINO

Previo al Clásico, Braulio dice que desde chico fue americanista

Braulio Luna durante un partido con los Pumas.

Especial

El mediocampista comparte para AS México que tiene un cariño especial por Pumas y América, uno lo formó para jugar en Primera y otro lo forjó para consolidarse.

Braulio Luna es uno de los jugadores que han sido reprochados por la afición de Pumas por irse al América. En este contexto, el exmediocampista comparte que desde niño es fanático de las Águilas, en gran medida por tradición familiar, aunque después le nació un enorme afecto por el club auriazul que le ayudó a cumplir su sueño de jugar en Primera División.

"Vengo de una familia americanista, desde chico le voy al América, iba a los entrenamientos, a los partidos del América, pero cuando vas a la prueba en los Pumas y pasas esta situación de cumplir el sueño de llegar a Primera División, le vas tomando un cariño especial.

"La gente no entiende eso, no tiene idea lo que uno sacrifica por lograr su sueño, gracias a los Pumas lo cumplí y gracias al América me consolidé. Uno me formó y el otro me forjó", declaró Luna en entrevista para AS México, antes de recordar que él no quería salir del Pedregal cuando se dio el polémico cambio.

"Regreso del mundial de Francia, tenía contrato con Pumas, fui a un restaurante con el presidente de Pumas que en ese momento era Javier Jiménez Espriú y empezamos a platicar cómo me había ido en el Mundial, le dije que tenía ganas de hacer un buen torneo por todo lo que había aprendido con la Selección y me dice que tenía ofertas de Tigres, Santos, Monterrey.

"Yo le dije que me quería quedar un año más para buscar salir con algún título de Pumas, platicamos hasta que me dijo que la realidad era que ya estaba vendido al América, 'fue el equipo que más pagó por ti, con ese dinero vamos a traer al entrenador, a refuerzos, a invertir en fuerzas básicas'. Me cayó de sorpresa porque además dijo a los medios que el deseo había sido mío", señala.

Por esta razón, tras poco más de 20 años de ese cambio que se dio en el año de 1998, gran parte de la afición universitaria sigue sin perdonarle su partida al cuadro azulcrema.

"Hasta la fecha lo reprochan pero estoy tranquilo porque no tuve nada qué ver. Cuando un jugador tiene calidad en Pumas, tarde o temprano se tiene que ir porque con su venta ayuda en mucho al club. A veces eso es lo que la gente no entiende", sentencia.