Conoce al futbolista que murió, revivió y terminó el partido

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Conoce al futbolista que murió, revivió y terminó el partido

El uruguayo Juan Hohberg protagonizó una insólita historia durante las Semifinales del Mundial Suiza 54.

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El uruguayo Juan Hohberg protagonizó una insólita historia durante las Semifinales del Mundial Suiza 54.

México

En todos los Mundiales hay historias que traspasan la barrera del tiempo, la mayoría de ellas apuntan a victorias memorables, sin embargo, hay ocasiones que a pesar de lo insólita que sea una situación, ésta se olvida porque el equipo protagonista terminó por perder; un claro ejemplo es lo que vivió Uruguay en Suiza 54, partido que dejó como saldo final la derrota de los charrúas ante Hungría en las Semifinales, pero que los conocedores del fútbol se enfocan en la resurrección de Juan Hohberg.

La cancha del Stade de la Pontaise en Lausana, fue el escenario donde se dio un juego que comenzó como cualquier otro, con unos húngaros dominantes que ganaban gracias a Zoltán Czibor (12’) y Nándor Hidegkuti (47’); hasta que llegó la estrella de los sudamericanos Hohberg que empató con su doblete (75’ y 86’).

El kinesiólogo atiende a Juan HohbergEl kinesiólogo atiende a Juan Hohberg durante las Semifinales de Suiza 54.

Fue en la segunda anotación que todo comenzó, porque la figura charrúa logró burlar al portero Gyula Grosics para mandar el esférico al fondo de la red; la euforia se apoderó de él y de sus compañeros que no dudaron en celébralo, el problema fue que el momento de alegría se transformó en rostros pálidos al ver que el dorsal 8 se desplomaba en el césped.

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Al notar al jugador desvanecido, los médicos corrieron a toda velocidad para analizar lo que sucedía; fue el kinesiólogo de la selección, Carlos Abate quien pidió sacarlo del terreno de juego para reanimarlo, mientras el partido se desarrollaba en los tiempos extras.

Después de intentar con masajes y observar que el jugador perdía la vida, el especialista decidió suministrar coramina oral para que se estimularan las funciones vasomotoras y respiratorias; el efecto fue inmediato, por lo que Hohberg regresó a la vida para desobedecer al doctor que le pedía dejar a su equipo en inferioridad de hombres (ya no había cambios uruguayos), sin embargo, el ariete sintió más fuerte su responsabilidad con la camiseta y retornó al terreno de juego, ante las miradas atónitas de todos los espectadores.

Pese a que la situación serviría de aliciente, hasta ahí terminó la hazaña de los charrúas, porque Hungría ratificó su superioridad futbolística y ganó 4-2 con el doblete de Sándor Kocsis que le dio el pase a la Final, misma que perdería con Alemania Federal.

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