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TOUR DE FRANCIA 2017

El Sky de Froome caza a Martin y Contador en los abanicos

Matthews logró su segunda victoria de etapa. El irlandés y Meintjes perdieron 51 segundos. El grupo del español llegó todavía más atrás: a 1:33.

Madrid
Michael Matthews ganó la 16ª etapa del Tour de Francia en Romans sur Isère.
AFP

Michael Matthews encontró petróleo en una de esas etapas calificadas de transición. No hubo tregua en vísperas de los Alpes. El australiano se impuso en la meta y en el sprint especial, para pegar un buen mordisco al maillot verde de Kittel. En la lucha por el amarillo también hubo trisca. El Sky de Froome provocó abanicos en el último tramo que sorprendieron a tres gallos: Dan Martin y Meintjes perdieron 51 segundos y Contador se fue a 1:33.

Si usted conectó la televisión cuando restaba una hora y media de carrera, quizá se extrañó al toparse con una situación atípica en el Tour. No rodaba ninguna escapada. Y al frente del pelotón tiraba el Sunweb, que no tiene un velocista puro en sus filas. Todo tenía una explicación, por supuesto.

En el ondulado trazado inicial sí se había formado una fuga, integrada por De Gendt, Chavanel, Edet, Degand e Impey. Hago un paréntesis en este último nombre. Daryl Impey se convirtió en 2013 en el primer africano que se enfundaba el maillot amarillo del Tour. Es sudafricano, natural de Johannesburgo. Y este martes, 18 de julio, se celebraba el Día Internacional de Nelson Mandela. Una fecha muy especial. Justamente hace dos años, el Dimension Data, entonces MTN-Qhubeka, logró la primera victoria de un equipo de ese continente, con Cummings. Mandela siempre es una motivación extra.

Chris Froome y Fabio Aru, en plena trisca. No hubo relajación en la víspera de los Alpes.
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Chris Froome y Fabio Aru, en plena trisca. No hubo relajación en la víspera de los Alpes.REUTERS

Kittel, el sprinter más laureado, se había quedado cortado en el rápido arranque. Eso es lo peor que le podía haber ocurrido a los fugados. Y también al Quick Step, que no tuvo la picardía de dejar irse a Matthews. El australiano pelea por la prenda verde, especialmente en esas jornadas de montaña en las que el alemán se queda en el autobús de cola. Su estrategia es meterse en esos cortes para puntuar en los sprints intermedios. Esta vez ese punto estaba a falta de 40 kilómetros. Y Matthews no quería desperdiciar la oportunidad. Así que puso a tirar al Sunweb para neutralizar cualquier alegría y cazar su objetivo: otros 20 puntos a la saca.

Hasta ese momento, la mayor noticia había sido el abandono por enfermedad de George Bennet, uno de los protagonistas de este Tour, que ocupaba la 12ª plaza. Tampoco había tomado la salida otro ilustre, Gilbert, por gastroenteritis. Otra alerta de la narración fue que Contador se había quedado ligeramente descolgado por una avería, pero se reincorporó pronto.

El Trek de Contador fue el primer equipo que intentó alguna travesura con el viento en el tramo final. Al Sky de Froome le inspiró la idea, puso a  Kwiatkowski en cabeza y empezó a meter cuenta. Fue un lance de máxima tensión, que hizo rodar por los suelos a Pantano. Fabio Aru y Bardet sufrieron de lo lindo para mantenerse delante. No lo lograron Dan Martin y Meintjes. Ni tampoco Contador, atrapado en su propia telaraña. También sucumbieron los últimos velocistas supervivientes: Greipel y Bouhanni. Un desenlace ideal para Matthews, que conquistó su segunda victoria y ya acosa a Kittel en la lucha por el verde: está a 29 puntos.

Ahora tocan dos días en los Alpes. Cambio de tercio. Sin pausa. Llega el momento de ganar el Tour. O de no perderlo. Nada menos.