‘Nacho’ Basaguren y el Guinness en México 70: “Hay récords que no son superables”
Juan Ignacio Basaguren conversó con AS y recordó que anotó en México ’70 a El Salvador que entró en la historia de las Copas del Mundo.


El 7 de junio de 1970 quedó marcado para siempre en la historia del fútbol mexicano. Aquella tarde en el Estadio Azteca, la Selección Mexicana goleó 4-0 a El Salvador en el Mundial de México ’70, pero además escribió una página inédita: Juan Ignacio Basaguren se convirtió en el primer futbolista en la historia de los Mundiales en anotar un gol desde la banca.
Más de cinco décadas después, Basaguren recuerda aquella jugada como una mezcla irrepetible de intuición, azar y circunstancias imposibles de planear. “Me deja la sensación inmediata de lo circunstancial que es el fútbol. Cómo me cayó a mí esa jugada es irrepetible”, contó en entrevista para AS.
El exdelantero explicó que ingresó como relevo por el extremo izquierdo, aunque su naturaleza como centro delantero lo llevó a recorrer distintas zonas del campo. “Jugaba centro delantero y me movía por toda la cancha en el Atlante, así que me moví hacia el lado derecho”, recordó.
La acción terminó en una escena caótica e inesperada. El portero salvadoreño José ‘La Araña’ Magaña intentó salir jugando y perdió el balón tras un rebote que terminó justo frente a Basaguren: “Resultó que el portero, la ‘Araña’ Magaña, quiso driblar a Valdivia. A ver cuándo se repite una estupidez de ese tamaño”, relató entre risas. Basaguren asegura que apenas tuvo tiempo para pensar. La pelota venía botando desde la zona del córner y él ni siquiera veía la portería.
“En segundos, en lo que tarda un bote de la pelota, dije 'si tiro a gol y va a gol, es gol’, porque no hay nadie en la portería. Si paro la pelota y avanzo, necesitamos dos aciertos. Dije ‘es muy complicado, tiro a gol’. Y tiré sin ver. Bueno, fue gol”.
Aquel disparo selló el 4-0 definitivo para México, aunque en ese instante el atacante no imaginó la dimensión histórica de su anotación. “No sentí que había pasado a la historia por ese gol. Cumplí. Soy delantero, hice una buena jugada y anoté el cuarto gol”.

El gol de 50,000 pesos… que terminó repartido
La anotación de Basaguren tenía además un incentivo económico. El cuarto tanto mexicano representaba un premio de 50,000 pesos, una suma considerable para la época. “Estaba muy contento. Luego resultó que no eran 50,000 pesos para el anotador, sino que se repartieron entre todos, hasta el masajista y el utilero, con una idea muy curiosa de solidaridad”, recordó.
Más allá de la anécdota económica, Basaguren sostiene que aquel gol estuvo marcado por detalles mínimos que pudieron cambiar la historia. “Cuando veo la repetición, la pelota lleva un efecto contrario y se va alejando del gol. El defensa central se barre para detenerla y queda a 20 centímetros. Si yo me hubiera tardado un poco, ese jugador hubiera podido detener el tiro”.
Con el paso de los años, aquella anotación tomó todavía más relevancia al ser reconocida por Guinness World Records como el primer gol anotado por un futbolista suplente en una Copa del Mundo. “Que haya impuesto una marca en Guinness de una manera tan poco pretendida es algo que me deleita. Sobre todo, le deleita a mi familia, a mis hijos, a los que llevan mi apellido”.
Basaguren considera que su marca trasciende lo estadístico. “Hay récords que son superables y hay récords que no son superables. El mío no es superable, porque más que un récord, es una historia. Es la historia del fútbol mundial”.
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