Juegos Olímpicos

Lupita González cambió al SAT por la gloria olímpica

La marchista mexicana, medalla de plata en Río 2016, estuvo a punto de abandonar el deporte por una lesión en la rodilla y dedicarse a la burocracia.

Lupita González cambió al SAT por la gloria olímpica

La semana pasada el periodista mexicano Aníbal Santiago publicó en Newsweek en español un artículo acerca de la marchista azteca Guadalupe González y el momento en que estuvo a punto de abandonar el deporte y dedicarse a la burocracia, hoy Lupita es medallista en Río 2016. Con permiso del periodista retomamos un fragmento.

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“Hay pocas explicaciones para entender el fenómeno de Guadalupe. En octubre de 2012, la joven que por años había corrido carreras de pista en eventos estudiantiles decidía dejar el deporte por una lesión en la rodilla. Hoy, menos de cuatro años después, es número uno del planeta en 20 kilómetros y la mujer en la historia del continente americano que ha caminado más rápido esa distancia. (…)

A los tres años se produjo la desgracia: un accidente en una valla le lesionó la rodilla derecha. A cada paso, los dolores le calaban hasta el alma.

Los diagnósticos no coincidían, no había tratamiento efectivo y era cada vez más duro competir. En su último certamen de tecnológicos, en Durango, Guadalupe llegó a las finales, pero destruida por el dolor no las disputó. Un último parte médico indicó que si quería seguir siendo atleta debía fortalecer los músculos contrarios a la carrera; es decir, los de la marcha.

¡Eureka! El profesor Peralta, ex marchista, le mostró el abecé de la caminata, le pidió imitarlo y la observó. “Dijo: tú vas a ser marchista. Le digo: no, yo no voy a ser marchista. Me voy a recuperar y ya, se acabó”, recuerda ella.

—Ya me había desesperado. Estaba terminando mi carrera y haciendo mi servicio social en el Sistema de Administración Tributaria (SAT). Fue: se acabó, voy a trabajar. Me insistió seis meses y yo: no voy a ser marchista. Estábamos peleando, y le digo: profe, déjeme en paz.”

 

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