Álex Grijelmo

Álex Grijelmo

CON LA LENGUA FUERA

Pe-ese-ye

Este equipo está gafado en la pronunciación de locutores y comentaristas. No tiene sentido decir una parte de la sigla en español y la otra en francés

CON LA LENGUA FUERA

El gran Matías Prats

Su riqueza léxica acompañó a quienes aprendíamos a hablar y a pensar. No le faltaban el humor y la ironía, sobre todo en sus narraciones para el NO-DO.

CON LA LENGUA FUERA

Potencialmente peligroso

Todo lo peligroso es potencial, y por eso los comisarios del Dakar incurrieron en pleonasmo. “Los defectos de forma alegados por Sainz podrían añadir los de lenguaje”.

ÁLEX GRIJELMO

Guardametas glotones

El Diccionario no recoge significados que respalden una oración como “se la come el portero”. No estamos ante un problema de incorrección, sino de estilo.

CON LA LENGUA FUERA

Centrocampistas o medios

Esa línea ha acogido palabras en español como “medio centro”, “centrojás”, “jases”, “volantes”, “carrileros”... Quizá eso de “medio” suene antiguo, pero el fútbol de hoy incorpora con naturalidad los términos clásicos

CON LA LENGUA FUERA

Marchamo de gol

La acentuación esdrújula “márchamo” no es correcta. Esta palabra procede del árabe, donde significaba “hierro para marcar”

CON LA LENGUA FUERA

Sonora pitada

Se trata de un pleonasmo como “hoguera de fuego” o “aro redondo”. Es más ruidoso un pitido que un silbido, y por eso no decimos “silbada”.

CON LA LENGUA FUERA

Gol fantasma

Esta expresión empezó a usarse en los años cuarenta del siglo XX. Es perfectamente correcta, pero el Diccionario de la Academia no la recoge.

CON LA LENGUA FUERA

Balón, pelota, pelotón

En los años cincuenta se decía “jugar al balón”, antes de que se impusiera el anglicismo “fútbol”. También se empleaba “pelotón”, como en la famosa frase de Belauste en 1920.

CON LA LENGUA FUERA

El piscinazo y el clavado

El sufijo “-azo” ha sido muy fecundo en el lenguaje periodístico. En México y Argentina se dice “alberca” y “pileta”, un freno para la expresión española.

CON LA LENGUA FUERA

El ‘París San Yermén’

La pronunciación más aproximada de “Germain” no es la que suelen usar los periodistas. Lo curioso es que en la mayoría de los casos se dice bien “San” (por Saint)