El equipo de Zidane no arrolló hasta el descanso cuanto se esperaba (3 remates a puerta y 2 fuera). Y se llevó un gol en contra a la ducha.
PorP. P. San Martín
El apoyo incondicional de Zidane a Benzema empieza a ser un cantazo porque se está haciendo rutina ver al delantero francés deambular sin rumbo por el terreno de juego.
PorAntonio Romero

Nunca pensé que iba a escribirlo un día pero, después de lo que pasó el pasado sábado en el Santiago Bernabéu, lo tengo muy claro
PorFrédéric Hermel

Página389





















