Aunque cueste creerlo, el Celta no necesita tres millones de razones para partirse la cara aún sin jugarse nada. Le basta una; el honor.

Aunque cueste creerlo, el Celta no necesita tres millones de razones para partirse la cara aún sin jugarse nada. Le basta una; el honor.

Se acerca el final de curso y llegan las temidas valoraciones
"Se amontonan instantes, nombres propios, sonidos caprichosos: uno nunca olvidará el de las revoluciones del motor de un autocar camino al aeropuerto, desde Hampden..."

En octubre recibimos al Leganés en AS: presidenta, entrenador, capitán... Una comida institucional. Contaron que les había sobrado dinero al hacer la plantilla


10 PARTIDOS, 10 HISTORIAS
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