Aunque cueste creerlo, el Celta no necesita tres millones de razones para partirse la cara aún sin jugarse nada. Le basta una; el honor.

PorClemente Garrido

Se acerca el final de curso y llegan las temidas valoraciones

PorMikel Baena Salado

"Se amontonan instantes, nombres propios, sonidos caprichosos: uno nunca olvidará el de las revoluciones del motor de un autocar camino al aeropuerto, desde Hampden..."

PorIván Molero

En octubre recibimos al Leganés en AS: presidenta, entrenador, capitán... Una comida institucional. Contaron que les había sobrado dinero al hacer la plantilla

PorAlfredo Relaño

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