El nuevo deporte pandémico

Como periodista deportivo sabía que el fin de semana del 13 al 15 de marzo de 2020 no sería como otros. Se podía leer que las medidas severas para combatir la embestida del COVID-19 estaban por llegar a México, pese a la postura inicial del Gobierno Federal. Así fue, aquel viernes 13 la jornada 10 del Torneo Clausura 2020 arrancó con público en las gradas en los partidos Morelia (4-0) Querétaro y Tijuana (3-2) Pachuca, hasta que al día siguiente, a eso de las dos de la tarde, autoridades de salud tuvieron que solicitar a la Liga Mx que no dejaran ingresar gente a sus estadios. Ahí inició todo, México no podía ignorar la creciente ola de contagios.

El domingo 15 de marzo por la tarde, ya sin público en el Estadio Azteca, Emmanuel Aguilera desperdició la última jugada del partido, un penalti que le adivinó Jesús Corona y con el que Cruz Azul amarró la victoria 1-0. Los futbolistas no sabían que se trataba del último partido del torneo, pues días más tarde la temporada sería cancelada. No había ánimo ni condiciones para jugar futbol y los directivos comenzaron a calcular el impacto financiero de la pandemia.

Nueve meses después de aquella cancelación, Mikel Arriola llegó a la presidencia de la Liga Mx en lugar de Enrique Bonilla, con la gran encomienda de conseguir nuevos recursos, pues la Primera División ha visto mermados sus ingresos en 4 mil 500 millones de pesos, a causa de la pandemia.

El nuevo deporte pandémicoJesús Corona celebra tras detenerle el penalti a Emanuel Aguilera en el último partido del Clausura 2020

El ex político (si es que de verdad se puede llegar a ser ex político), junto con Alejandro Irarragorri, propietario de los clubes Santos y Atlas, han trabajado fuerte en una serie de acuerdos con los vecinos de la MLS, que incrementen la cantidad de eventos entre ambas ligas. Por ejemplo, este verano, siete clubes nacionales iniciaron su participación en Leagues Cup, con una atractiva recuperación en dólares para los conjuntos aztecas, que están obligados a jugar siempre en territorio estadounidense, pues allá sí se permite poder llenar los estadios, algo que las autoridades mexicanas aún no aceptan, además de la atractiva taquilla en dólares.

Además de este nuevo negocio, la Liga Mx celebró, a finales de julio, la edición 2021 del “Campeón de Campeones” (juego entre los monarcas de los dos mini torneos que se celebran cada año en México), en Los Ángeles, California, entre Cruz Azul y León. A decir del propio Arriola, “en dos horas se agotó la taquilla y fue el primer partido de los últimos 15 en los que dos equipos mexicanos juegan con estadio lleno”.

El tema es que los futbolistas de la liga mexicana cada vez cargan mayor número de compromisos en las piernas y puede que debido a ello, el espectáculo que ofrecen venga a la baja. Pero para los dirigentes deportivos la pandemia no es un pretexto y deben conseguir nuevas rutas para obtener el dinero con el que les pagan sus millonarios sueldos, mes a mes.

El nuevo deporte pandémicoJugadores de Cruz Azul y León saltan al campo para disputar el duelo por el Campeón de Campeones en Los Angeles

Los ingresos de un club profesional de futbol en el mundo vienen por conceptos básicos, como derechos de televisión, donde los equipos más populares siempre se llevarán una tajada más grande que los pequeños; venta de jugadores, que es una especie de carta propiedad de derechos de una persona, negociable si hay otro club interesado en sus servicios; contratos con patrocinadores, que no estaban dispuestos a cubrir el 100 por ciento del pago sin gente en las tribunas; venta de entradas, comida y bebida en los estadios, algo que no se vio durante casi un año; más un ingreso variable por la venta de mercancía con su imagen.

Todo esto, como podrán imaginarse, se vio seriamente afectado cuando las ligas en el mundo tuvieron que parar por meses; luego, cuando reiniciaron sin gente en las tribunas, lo que bajó el nivel de interés del público, y por último, cuando el espectáculo se vio afectado por los contagios entre jugadores, por la entendible preocupación causada por enfermedades y muertes de familiares y hasta por estar más preocupados negociando que no les redujeran sus salarios, que por jugar al futbol.

ALGUNOS DATOS

Próximamente, en la decimocuarta edición del Fórum Olímpico, los días 5, 6 y 7 de octubre, se tratará la afectación de la COVID en el ámbito deportivo. Ahí podremos aterrizar y confirmar algunas de las aterradoras cifras, hablando del impacto que ha sufrido el deporte profesional por la pandemia. Pero les puedo compartir algunos datos para ayudar a entender que el deporte no pudo escapar de la mayor crisis de salud del siglo.

El nuevo deporte pandémicoEl Estadio Olímpico de Tokio durante la inauguración de los Juegos Paralímpicos

Toyota, uno de los patrocinadores más importantes de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, decidió no incluir mensajes de la justa deportiva en sus anuncios dentro de Japón, durante julio y agosto, pues dos tercios de la población local no estuvo de acuerdo con la realización de la justa en su país. ¿Se imaginan pagarle al Comité Olímpico Internacional tres mil millones de dólares por patrocinarlos y no poder usar la imagen de las mascotas ni mencionar el orgullo que les da ser parte de la reunión atlética, porque sus clientes se molestarían? Hay cosas más importantes que el negocio deportivo y el respeto a la vida es una de ellas.

Robert Baade, profesor de Economía de la Universidad Lake Forest en Estados Unidos y expresidente de la Asociación Internacional de Economistas del Deporte, declaró a BBC Mundo que las pérdidas de los organizadores de Tokio 2020 pueden llegar a los 15 mil millones de dólares, incluidos los 800 millones que se perdieron solamente por la decisión no aceptar aficionados en los foros.

La pandemia ha tenido un impacto masivo en el futbol europeo superior a los 10 mil millones de euros, según Francesc Cruces, director del máster de Gestión Deportiva de SMS y EAE Business School. Por ello, grandes clubes como el París Saint Germain han recurrido a la operación “Jugadores coste cero”, como los casos de Leo Messi y Sergio Ramos, un par de iconos del futbol por los que el PSG no pagó un euro para ganárselos al Barcelona y el Real Madrid, más allá de hacerse cargo de sus millonarios salarios, pues sus contratos habían concluido. La misma estrategia la arropó el propio Barça, que este año solo aceptó en sus filas a futbolistas sin contrato con otro club, además de deshacerse de la carga financiera que les representaba pagarle a Messi. La crisis es seria y el futbolista deberá buscar nuevas vías para hacerse de sus millonarios ingresos, pues hay Ligas como la francesa que no pueden seguir viviendo con un 90% de sus costos enfocados a pagar la nómina de sus estrellas.

El nuevo deporte pandémicoLos jugadores de la Green Bay Packers celebran una anotación

La Liga Premier de Inglaterra, hoy por hoy la mejor liga del mundo, tuvo que firmar una renovación de su convenio por derechos de televisión, al mismo precio que el ciclo anterior, mientras que la Bundesliga alemana incluso aceptó incluso una rebaja. No son tiempos de crecimiento, sino de supervivencia para el deporte profesional, aunque los deportistas no lo entiendan.

En Estados Unidos, a pesar de la pérdida de casi 5 mil millones de dólares que sufrió la NFL, al final de la temporada pasada hubo una poderosa franquicia, dentro del mercado más pequeño de la liga, los Green Bay Packers, que registró un récord de ganancias durante este mismo periodo y lanzó un correcto mensaje de esperanza para los demás. Los Packers tuvieron ingresos anuales por 309 millones de dólares, lo que les representó un alza de 4.5% en comparación a la temporada 2019. Esto debido a dos factores: un estupendo manejo de la nómina y recibir un porcentaje mayor de ingresos por derechos de televisión, que la mayoría de los integrantes de la liga, debido al interés nacional que los de verde y amarillo generan en la Unión Americana (y en México).

Por cierto, la NFL buscó y encontró soluciones para recuperar esas pérdidas. En el descanso, antes de la temporada que está por iniciar, lograron vender un paquete de medios por más de 100 mil millones de dólares. Los derechos de transmisión de la NFL le pertenecerán a ESPN, FOX, CBS, NBC y Amazon hasta el 2033, con el acuerdo televisivo más lucrativo en la historia del deporte mundial.

DE SALIDA

Ahora, lo que nos falta medir y seguramente también golpeará al deporte profesional en los próximos 10 a 15 años, es el impacto que la crisis mundial de salud genera entre los niños que salían a practicar algún deporte de forma organizada, con sus amigos en los parques o incluso en las escuelas. Eso ya lo veremos.