Las ligas europeas aún no terminan

Uno de los argumentos en contra de los torneos largos es que son aburridos y que, al acercarse el final de cada temporada, todo está definido y la emoción no existe. Pues esta temporada en Europa es una excepción; muchas ligas siguen abiertas y aún por definirse.

El Ajax es ya campeón de la liga holandesa; el Inter de Milán hizo lo propio en la Serie A, lo cual es un revulsivo refrescante a nueve temporadas consecutivas en las que la Juventus logró el scudetto y que ahora, por cierto, se encuentra fuera de zona de Champions. En Alemania, el Bayern se vuelve a coronar por novena ocasión de manera ininterrumpida. Desde 2012, la Bundesliga no ha visto otro campeón que no sea el conjunto bávaro. Finalmente, hace un par de días, la Premier coronó al Manchester City como campeón con tres jornadas por delante, después de la derrota del United frente al Leicester; es el séptimo título para los 'citizens' y el quinto desde la llegada de la inversión de los Emiratos.

La otra cara de la moneda son las ligas que todavía no tienen a un campeón a dos semanas de que termine la temporada. En Francia, el PSG podría terminar con las manos vacías y, además un año más sin la Champions en sus vitrinas, que es el principal objetivo. Pero la Ligue 1, que era su título seguro año con año, en estos momentos pertenece al Lille, que está tres puntos por encima de los parisinos.

En España, LaLiga está muy cerrada; hace apenas una semana el Sevilla salió de la pelea, lo cual hubiera sido un desenlace de película. El Barcelona parece haberla perdido después de permitir la remontada del Levante y sumar solamente un punto que no ayuda a sus aspiraciones. El Atlético de Madrid tendrá que seguir sumando tres puntos en las jornadas restantes, mientras que el Real Madrid deberá ganar y esperar un descalabro del máximo rival de ciudad.

La campaña pasada el Madrid logró ganar LaLiga después de jugar cada partido tras el parón por el coronavirus como si fuera una final. Veremos si ahora puede repetir la formula y le resulta, porque ya no dependen únicamente de ellos.

Muchos son los argumentos que tengo en favor de los torneos largos. Para aquellos que piensan que son aburridos, los invito a ver el cierre de campaña, que los tendrá al filo del asiento porque las ligas europeas aún no terminan.