El fútbol no es el juego del desembolso

La semana pasada hablamos de las inversiones del Real Madrid en los últimos años, de cara a este mercado de verano en el que podrían nuevamente hacer inversiones millonarias con tal de asegurar el presente y, sobre todo, el futuro del equipo, sumando a sus filas los nombres de Mbappé y Haaland.

Los blancos han gastado más de 303 millones en la última década, pero ha sido la más exitosa del equipo. Las cantidades son extraordinarias, pero comparando con lo que han gastado otros equipos europeos y los resultados obtenidos, los números del Madrid se convierten más en inversión que en gasto. Hablemos de los actuales semifinalistas de la Champions.

El Madrid increíblemente es el séptimo equipo que más dinero ha desembolsado en Europa y han conseguido colocar cuatro Champions en sus vitrinas. El Manchester City, con 1,500 millones de euros, logró ahora el pase a semifinales, el cual es histórico para el club. No obstante, han sido protagonistas de escándalos por violar el Fair Play financiero de UEFA.

Por su parte, el Chelsea es el segundo equipo con mayores gastos en Europa, con 1,320 millones de euros en la última década; todo, por el objetivo de ganar 'La Orejona', hazaña que han logrado una sola vez. El PSG no se queda atrás, con una inversión de 1,220 millones de euros en busca de la misma meta: la inversión los ha llevado a ser el actual subcampeón.

Esta temporada los cruces de Champions aseguran que veamos a uno de los equipos con inversión de petrodólares en la final. La historia y la evidencia apuntan a que del otro lado el camino se le allane al Madrid para sumar su séptima final en los últimos 20 años.

Sí, como aficionada al Barcelona me duele decirlo, pero el sol no se tapa con un dedo. La Champions es el torneo del Madrid y Zidane es uno de los mejores en la competición; lo hizo como jugador, ahora como técnico. Sabe ganar los partidos de matar o morir, sabe manejar la presión, motivar a sus jugadores y colocar trofeos en el museo del Santiago Bernabeú.

El Madrid, pese a los resultados, siempre será protagonista de Europa y, por ende, del mundo. Tiene esa mística, ese imán, esa historia y esa grandeza. El final de esta temporada está aún por escribirse, pero así esta Champions la gana cualquiera de los otros tres, puedo garantizar que las portadas al día siguiente las llenaría un hipotético fichaje de los que tiene pensado hacer el conjunto blanco.

El fútbol es un negocio, pero el fútbol no es dinero. El dinero luce cuando las inversiones son inteligentes y la pelota decide acompañarlas. El dinero no genera buen fútbol, el dinero no genera títulos. El fútbol no es el juego del desembolso.