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Florentino galáctico

Cada vez suena más que este verano el Real Madrid concretaría el fichaje de David Alaba, Kylian Mbappé y Erling Haaland. De ser así, además de adquirir a los que pintan para ser los mejores futbolistas para los próximos 10 años, el Madrid galáctico estaría de regreso.

Esto sería un déjà vu. Florentino llegó a la presidencia del Madrid en 2000, con la promesa de fichar a Figo, entonces jugador del Barcelona y el mejor de la época. Costó 60 millones de euros y se convirtió en el fichaje más caro de la historia, hasta ese entonces. En 2001 contrató a Zidane; al año siguiente hizo lo propio con Ronaldo y en 2003 unió a sus filas a Beckham, el jugador más mediático del mundo. Cerró su primera etapa como presidente del Madrid con el fichaje de Michael Owen; es decir, afilió a cinco Balones de Oro por 214 millones de euros.

Florentino regresó a una segunda etapa al frente del club de la Castellana en 2009. Y lo hizo con las contrataciones de Kaká, Cristiano Ronaldo y Karim Benzema, transacciones en las que gastó un total de 250 millones de euros en aquel verano. Para lograr en este mercado el fichaje de los mejores futbolistas de los próximos 10 años y completar un equipo de ensueño, el equipo merengue tendría que invertir alrededor de 354 millones de euros, según las valoraciones de Transfermarkt.

El Madrid históricamente ha hecho fichajes bomba, que resuenan y llaman la atención en todo el mundo, literalmente. Era un modelo de negocios atractivo y sumamente mediático. Además, los frutos deportivos solían ser directamente proporcionales. Creo que el último fichaje que causó una conmoción tal fue el de Cristiano Ronaldo, quien tuvo en el Santiago Bernabeú la presentación más impresionante que se haya visto.

Pero, ¿por qué ante la crisis futbolística que ha vivido, el Madrid tardó tantísimo tiempo en mover ficha y en actuar como era su costumbre? ¿Por qué pasar más de una década sin contratar una estrella? ¿Por qué ahora? ¿Por qué tres?

En primer lugar, porque de ese tipo de estrellas hay un par por década. Estamos hablando de jugadores históricos, de leyendas, o de potenciales extraordinarios, y eso no es fácil de conseguir, más ahora, no solo para el Madrid, sino para el fútbol mundial. Hoy por hoy, si no es Mbappé o Haaland, ¿qué nombre lograría ese efecto? Y peor aún, no se ve alguien que pueda ser parecido a mediano plazo.

También hay que poner en contexto que el Madrid venía de ganar cuatro Champions en cinco años; tres de ellas, de manera consecutiva como resultado de las inversiones hechas en 2009. ¿Cómo tocar esa plantilla? Además de que el riesgo a fracasar es altísimo, no había un solo nombre viable que pudiera mejorar ese equipo en ese momento.

Ahora las circunstancias han cambiado: Cristiano ya no está aunque, como comentario al margen, también se rumora que podría regresar. El equipo ha pasado por un bache normal e, incluso, necesario para replantear muchas cosas. Sin embargo, ha mantenido sus finanzas sanas, sobre todo durante la crisis por COVID que ha afectado a todos los equipos, así que la ventaja para ser líderes en el mercado de verano es amplia.

Fichar a estos tres nombres no solo garantiza el futuro a largo plazo, sino que complica muchísimo el de los rivales. Ahora los equipos que tienen el potencial económico para gastar cuentan con la desventaja de no poseer la mística que significa jugar en el Madrid, la cual atrae a los futbolistas, reta a las grandes estrellas y anula otras ofertas económicas.

La expectativa y la proyección de resultados que generaría conseguir al menos a dos de esos tres nombres sería histórica. Florentino lo sabe y si algo lo ha mantenido y hecho triunfar al frente del conjunto blanco es este tipo de jugadas. Se ve más cauteloso y hambriento que nunca, lo que hace pensar que está de regreso el Florentino galáctico.