ENTREVISTA | GALES VS MÉXICO

Antonio Carbajal recuerda el 1-1 contra Gales en Suecia '58: "Le dimos 'pamba' a Belmonte"

'El Cinco Copas', una leyenda del fútbol nacional, fue el portero de la Selección en el partido que arrojó el primer punto para México en Mundiales.

Ciudad de México
Antonio Carbajal recuerda el 1-1 contra Gales en Suecia '58: "Me dio un gusto tremendo"
JUVAGOL MEXSPORT

Antonio 'La Tota' Carbajal es todo risas. Recuerdos. Lecciones. Historia encarnada. Uno de los máximos iconos del fútbol mexicano atendió a AS desde León, Guanajuato, para rememorar un episodio de importancia capital para el balompié nacional. Un partido de libro de texto, 90 minutos enciclopédicos, rebosantes de mitos y anécdotas. Un antes y un después. Uno de esos capítulos que marcan a generaciones y modifican el curso de la historia: el primer punto de la Selección Mexicana en una Copa Mundial de la FIFA.

Los datos del cotejo suelen ser recitados de memoria por el aficionado mexicano. Ya son reminiscencias del imaginario colectivo. 11 de junio de 1958. El Mundial de Suecia. Segunda jornada del grupo 3. México vs. Gales, que reeditarán el duelo en Cardiff, 62 años después. Estado Rasunda, en Solna, el escenario de aquel ayer. Antonio López Herranz, técnico español, hizo cinco cambios respecto al once titular que cayó 3-0 frente a los anfitriones suecos en el partido inaugural del certamen tres días antes. Cinco lesiones. Los británicos se adelantaron al 32' por conducto de Ivor Allchurch, pero, cuando el sol caía en los suburbios de Estocolmo, Enrique Sesma envió un balón al área y Jaime Belmonte, santo y seña del Irapuato, lo cabeceó hacia las redes. Minuto 89. El referee soviético Nikolaj Latychev obró el milagro con el sonido de su ocarina.

'La Tota', quien disputaba su tercer Mundial, fue el portero mexicano durante aquella histórica tarde escandinava. "Híjole, fue hace muchos años. Todos los juegos en los que participé los viví con mucha intensidad. Pero mucha, exagerada quizá. Ése no fue la excepción. Siempre me tomé el papel demasiado en serio, como debe ser. Me dio un gusto tremendo. Fue el primer punto que sacamos, algo muy importante", evoca Carbajal, una leyenda de 91 años. Después del partido, recuerda el guardameta, los seleccionados agasajaron al autor del gol, al 'Héroe de Solna': "A Belmonte le dimos una ‘pamba’ en el vestidor (ríe), pero de amistad, eh".

Carbajal no tiene predilección por ninguno de los cinco Mundiales en los que apareció (solo él, Lothar Matthäus y Rafael Márquez presumen dicho hito): "Me acuerdo de todos con mucho cariño. Cada uno tiene su motivo de por qué, además de los 60 goles que me metieron (ríe)". Eso sí, un lugar especial en su memoria ocupa la primera victoria del Tricolor, conseguida en Chile '62, cuatro años después de la cita en Suecia: "El de Checoslovaquia fue el juego que más me gustó, porque nadie daba nada por nosotros (3-1 a favor de México). Los checoslovacos fueron muy gentiles después del partido. Nos atendieron de maravilla. Nos invitaron a comer. Por ejemplo, a mí me invitaron los porteros. La pasamos muy bien. Me gustó convivir con ellos, aunque no entendía mucho de lo que decían. A puras señas nos comunicamos". La historia contada por quien la forjó.

'La Tota', en la apertura de la tienda oficial del León, en 2013

Ya fue vacunado contra el coronavirus

'La Tota' ha sufrido, como todos, del encierro y la cuarentena por la pandemia del COVID-19. Sin embargo, hace 12 días recibió la primera dosis de la vacuna. "Me he sentido muy bien. Quedaron de avisarme para que me pongan la otra. Ha de ser en los próximos días, creo", comparte el exportero de Real España y León.

Por 35 años, el mítico cancerbero ha colaborado en el Centro de Rehabilitación La Búsqueda, en León. Mediante el fútbol, Carbajal ayuda a los jóvenes a encontrar un camino para enderezar sus vidas después de los estragos de las adicciones. El confinamiento lo ha alejado de una labor a la que se ha entregado en cuerpo y alma por más de tres décadas. "Estaba acostumbrado a ir todos los días con mis muchachos a darles pláticas, entrenamientos, pasarme toda la semana con ellos. De eso a estar encerrado sin hacer nada... Es pesado, aburrido, muy incómodo, pero ni modo, es lo que hay que hacer para estar bien. A mi edad, que son 91 años, ya debo de tener más cuidado", relata.

"Me gusta ayudarlos. Los aconsejo. Los intento acercar al fútbol. Estoy ahí todas las mañanas. Son muchachos que desgraciadamente se equivocaron. Mi forma de ayudarlos es estar con ellos. Hay quienes tienen 9-10 años. Los veo y digo 'caramba'. Es muy duro de aceptar", lamenta el múltiple mundialista mexicano.

Como medida de contingencia, hasta que las condiciones sanitarias sean las idóneas, 'El Cinco Copas' intenta compensar la ausencia por la vía telefónica: "Me llaman temprano y me pasan a un par de 'chamacos' para que hable con ellos. Así me la llevo estos días".