Manchester City, el equipo astrofísico

Esta semana se dio a conocer que el Manchester City contrató a un grupo de astrofísicos para ayudarles a analizar números, datos y patrones. El objetivo del City es ganar los cuatro títulos en los que sigue vivo esta temporada.

La tecnología y el desarrollo de cada deporte es inmenso y cada vez más rápido. Muchos deportes comienzan a ser multidisciplinarios y encontramos más frentes por dónde atacar con fin de mejorar el rendimiento. Y sí, por un lado estoy convencida de que los atletas deben de ser holísticos, integrales; pero, por otro lado, ¿qué tanto sirven otras prácticas? O peor aún, ¿cuánto pueden distraer del trabajo?

Messi, por poner un ejemplo, tiene un trabajo físico, psicológico y la ayuda de unos tacos con tecnología que lo hacen jugar más cómodo. Pero Messi sería Messi así jugara descalzo. Guardiola siempre ha sido un estudioso del fútbol; dicen que era técnico antes de ser jugador. La estrategia es esencial en el fútbol, pero el fútbol, al final del día, es la relación con la pelota.

La toma de decisiones, la técnica y la magia en el campo están más allá de los números, las estadísticas y los patrones que pueden poner en los escritorios. Las jugadas más memorables de la historia son inexplicables.

El Manchester City ya contaba desde hace algunos años con un departamento de astrofísica, ¿eso los ha llevado a ser líderes de la Premier esta temporada? Honestamente, lo dudo muchísimo. No sé si termine tragándome mis palabras, pero creo que los problemas del City están más en el alma y el carácter que en los cálculos y cifras.

Además, no puedo dejar de lado el hecho de un gasto que parece completamente innecesario, más en plena pandemia, cuando las ganancias de los equipos se han visto reducidas a nivel mundial. No quiero ser yo la que le recuerde al City que hace poco logró librarse de una sanción de UEFA por no cuadrar sus cuentas con el Fair Play Financiero.

Hemos desarrollado la capacidad de volvernos polifacéticos y en el mundo del deporte esa capacidad es más bien una necesidad y una obligación. Pero, cuando la mira está puesta en muchos lados, es fácil desenfocar lo importante. Y creo que es el caso del Manchester City, que ahora es el equipo astrofísico.