Tom Brady dice 'todavía no'

El fin de semana, Tom Brady se convirtió en leyenda. Conquistó su séptimo anillo de Súper Bowl, es decir, no hay una franquicia de la NFL con más victorias que él. Además, junto a Peyton Manning, son los únicos quarterbacks de la historia en lograrlo con dos equipos distintos. Y, para rematar, la ciudad sede de la gran fiesta consiguió el título. Brady no se cansa de romper récords. 

Dicen que para los millennials solo existe la época que hemos vivido y, sin quitar el peso histórico, es porque vivimos en una era deportiva de oro. Nos ha tocado ver de lo mejor que ha existido en la historia y hemos tenido esa suerte en prácticamente todas las disciplinas.

Es una época que en muchas cosas parece llegar a su fin, y es entonces cuando nos vamos a dar cuenta de lo que tuvimos y del gran placer que ha sido disfrutar de las leyendas que hemos podido observar. Por si fuera poco, nos ha tocado todo ese talento en la plena globalización, así que es relativamente sencillo disfrutar de esos fenómenos en vivo y, gracias al poder de la tecnología, acompañarlos y conocerlos hasta lo más profundo de su vida.

Me parece que pasarán muchísimos años, si bien nos va, para ver estrellas de semejante calidad. Sin ser pesimista, pero en muchos casos no volveremos a ver algo similar. Además, muchas de ellas han tenido la fortuna de contar con una rivalidad que ha hecho que saquen los mejor de sí mismos, lo que hace sus historias más interesantes, llamativas y trascendentales.

Regreso a Tom Brady, quien fue protagonista del enfrentamiento entre los dos mejores quarterbacks de su generación, de mi generación. Siempre he pensado que la competencia con Peyton Manning se sostuvo tantos años y a tan tremendo nivel por estar sustentada en el respeto y la admiración mutua. “Congratulations Peyton, on an incredible career. You changed the game forever and made everyone around you better. It's been an honor". Brady nunca había ganado tanto delante de Manning como lo hizo en su despedida. Uno no hubiera sido lo mismo sin el otro. Es la belleza de las grandes rivalidades deportivas. Claro que hay que disfrutarlos, claro que hay que admirarlos; también hay que enfrentarlos, compararlos. Eso los llevó a ser Peyton Manning y Tom Brady.

Una de las mejores rivalidades en la historia del deporte es, sin duda, la de Cristiano Ronaldo y Lionel Messi. Han cambiado la manera en que vemos, disfrutamos y discutimos de fútbol. Se han logrado colar en cada análisis y en cada opinión. No se puede hablar de fútbol sin hablar y comparar a estos dos. Los argumentos son muchos y ahora da la sensación que serán eternos; no veo en un futuro cercano a nadie que siquiera se acerque a la mitad de lo que han logrado ambos.

Son el estándar con el que ahora se mide el fútbol y es sumamente injusto para el resto, porque son inalcanzables. Cristiano se acaba de convertir en el máximo goleador en la historia del fútbol y sigue sumando; es el primer y único jugador en marcar más de 50 veces en seis temporadas distintas y consecutivas. Y no son sus únicos récords, claro. Messi es el jugador con más títulos en la historia y el único jugador en anotar 50 o más goles durante nueve años. Eso, solo por mencionar un par de hitos que tiene el argentino. Monstruos.

En el tenis, Federer y Nadal pelearon el número uno de la ATP durante seis años consecutivos. Ganaron, entre ellos, 11 títulos de Gran Slam consecutivos; es decir, si están en un torneo los demás solo van a participar. Ambos han peleado nueve finales de Grand Slam, incluida la final de Wimbledon de 2008, que ha sido considerada como el mejor partido de tenis de toda la historia. El suizo y el español han redefinido el concepto del tenis y el significado de competir.

Hablando de tenis, no puedo dejar de lado a Serena Williams, quien, para mí, tiene mucho mérito, porque en toda su carrera no ha tenido a esa rival constante que la impulse a ser mejor, a superarse. La motivación le viene de adentro y esta es, sin duda, el mejor tipo de inspiración. Ha ganado un total de 38 títulos de Grand Slam, 23 de ellos son individuales, lo que es un récord en mujeres y hombres.

Michael Phelps, uno de los mejores atletas de todos los tiempos. 27 medallas olímpicas, 21 de oro. Si Phelps contara como un país, ocuparía el lugar 31 de 206 países en el medallero histórico.

Lewis Halmiton, Usain Bolt, Paola Longoria, LeBron James, por mencionar algunos más. Nos ha tocado ver lo mejor de lo mejor y estamos en el ocaso de esa época dorada. Parece que se nos acaba, pero, después de este fin de semana, Tom Brady dice 'todavía no'.