El Futbol (casi) Total de los Tigres

Inicio estas líneas felicitando de todo corazón a la fanaticada de los Tigres, de Zuazua a Yucatán, pues qué orgullo ser parte del primer club en la historia de la Concacaf (y obviamente del balompié mexicano) en avanzar a la Final del Mundial de Clubes. Luego de lo anterior, agrego que aunque me parece casi imposible superar el jueves al Bayern Munich (igual el Doctor Strange sigue analizando los 14 millones de futuros probables), lo mostrado este domingo ante el Campeón de Sudamérica, Palmeiras, es una de las exhibiciones más completas que he podido apreciar en años de un equipo azteca.

Y no exagero, o seguro sí, pero qué importa si al final se conquistó otro de los objetivos para un área que lo ha intentado una y otra y otra vez, para ser parte de esa élite americana tan respetada en donde se juega el mejor futbol del mundo, Europa.

México ya ha disputado (mientras se le permitió), finales de Copa América, Copa Libertadores, Juegos Olímpicos, Mundiales de la FIFA con límite de edad y Confederaciones. Aún así, este otro “pasito” no pasará desapercibido de este lado del mundo.

El juego

Quitarle el balón al Palmeiras es solo uno de los globos de la fiesta; antes muchos lo hicieron y terminaron mordiendo el polvo. Pero, hacerlo dándoles paseo de un lado al otro y regresando justo a tiempo a la cobertura, cuando se perdía la redonda, es una clase de futbol moderno. Luis Quiñones (que viva Colombia) es el claro ejemplo de lo que digo. Ante los brasileños dejó desgastada la parcela de la izquierda, dejó viendo visiones a Marcos Rocha que se comió autopases, gambetas, pases de primera intención y desbordes a fondo y que cuando intentaba sumarse al ataque era desarmado en casi todas oportunidades, por el espigado delantero amarillo.

El domingo nos dejó para el recuerdo, el orden, la intensidad y el excelso manejo de los tiempos, de Rafa Carioca; las recuperaciones, los pases cortos y rápidos de Guido Pizarro; la coordinación perfecta entre la cobertura y la barredora entre Dueñas y Salcedo; el aseado trabajo defensivo e incorporaciones como un verdadero extremo, del Chaka Rodríguez; el desgaste y las diagonales de Carlos González (que provocó el penal) y el trabajo de auténtico mariscal de campo, del líder del equipo, el matón, el goleador, pero también el que bajaba a recuperar balones casi hasta su propia área, André-Pierre Gignac.

Gignac marcando su gol internacional 18 con Tigres.

Todos, bueno, hasta Nahuel, que cuando no se pinta de payaso es un fantástico guardameta, nos brindaron esta joya de partido, que gracias al dios del fútbol, su entrenador no descompuso con los ajustes en los instantes finales. El único que no estuvo al nivel, pero tampoco afectó (tanto), fue Diego Reyes, al que seguimos extrañando.

El pan

Por cierto, me agrada (y ojalá así se quede) que la FIFA coloque a los representantes de la Concacaf (99% mexicanos) del lado del monarca de la Copa Libertadores, pues por ahí sí que hay posibilidades de mostrar el avance balompédico de este lado del mundo; intentarlo ante el campeón de Europa es saltarse algunas asignaturas, aún pendientes.

Las Finales sin el de Conmebol

2010: Mazembe eliminó a Internacional

2013: Raja eliminó a Atlético Mineiro

2016: Kashima eliminó a Atlético Nacional

2018: Al Ain eliminó a River Plate

2021: Tigres eliminó a Palmeiras

Gignac

Después de su juego ante Palmeiras, de los tres goles en el Mundial y de ser el responsable del 41% de los goles que anotan los Tigres, desde que se sumó a la plantilla; el francés respalda en cada juego lo que se ha pagado por él y que comenzó en tres millones de dólares al año, cuando llegó ya hace un lustro; hoy supera los cuatro millones de billetes verdes. En Latinoamérica sólo le compite Dani Alves, al que Sao paulo le paga 4.6 millones anuales.

Por algo Sinergia Deportiva, empresa que le administra a los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, ya le tiene preparado el siguiente contrato, con el que esperan que termine su carrera vistiendo los colores del que, hoy por hoy, es el club más ganador del futbol mexicano. Todo con la anuencia de Cemex.

El 'Bomboro' festeja su gol de penal contra Palmeiras.

Para seguir avanzando…

En Brasil, las criticas son duras, no solamente contra el club de Sao Paulo, para ellos ya no se trata de “cosas de fútbol”, sino del retrato de la decadencia del balompié brasileño, que no gana un título internacional importante en años. El último campeonato mundial de un club de aquel tan respetado país, en eso de jugar a la pelota, fue del Corinthians, en 2012. Y si hablamos de Mundial de selecciones, la brasileña no es Campeón desde 2002 y para ser “el país del fútbol”, eso ya les duele en el alma.

Bolsonaro el salado

Al que, por cierto le están pegando con todo por aquellos lares es a Jair Bolsonaro. Resulta que el día antes de enfrentarse a Tigres, dos jugadores del equipo conversaron, por celular, con el presidente brasileño, hincha palmeirense.

Ese mismo día, Bolsonaro entró a twitter para publicar, muy seguro de sí mismo: “El próximo jueves seremos campeonatos del mundo”, en referencia al día de la Final”. Queda claro que en todos lados le buscamos y ahora lo señalan por generarle mala suerte al conjunto representativo de Brasil y la Conmebol.

De salida

Con su ultra defensivo estilo de juego, el técnico portugués Abel Ferreira, hizo ver a Ricardo Ferretti como un genio del futbol, pues quienes no conocen al brasileño-mexicano en otras partes del mundo, seguro quedaron contagiados por su futbol total.