El renacer de un gigante

Ciudad de México

Los últimos fichajes bomba en el Serie A han sido la llegada de Cristiano Ronaldo a la Juventus y el regreso Zlatan Ibrahimović al AC Milán. Ambos fueron muy mediáticos, no solo por las figuras que cambiaban de equipo, sino por la sorpresa que representaban los movimientos. Cristiano parecía que terminaría su carrera vestido de blanco en el Real Madrid y a Zlatan muchos lo consideraban ya retirado, un exfutbolista. Pero Zlatan es Zlatan.

Zlatan llegó a su segunda etapa con el Milan con 38 años, después de jugar durante dos temporadas en Estados Unidos. Cristiano aterrizó en Turín a la edad de 33 y todavía con mucho fútbol en los pies. Ambos fueron fichajes veteranos. Si se hubiera tenido que apostar, las canicas hubieran ido hacia el portugués, no solo por edad, sino por ritmo de juego y nivel de exigencia. Ronaldo ha sido una gran opción para 'La Vecchia Signora', como prueba están los malos resultados en los partidos que no pudo jugar por coronavirus y su regreso el fin de semana. Su presencia y ausencia en el campo son notorias y marcan diferencia, es un futbolista determinante.” Pero nunca se puede descartar a Ibrahimović, que ha sido la mejor decisión del equipo rossonero, que quiere jugar hasta los 40 años y que, a la fecha, lanza indirectas a su selección, de la cual ya esta retirado.

Zlatan tenía todo en contra. El Milan es un histórico del fútbol italiano y europeo. Son muchos los años que lleva en la sombra de lo que algún día fue y muchos los intentos, los cambios, las frustraciones y decisiones tomadas en el camino para que el club vuelva a ser protagonista. Muchos años de fracasos y decepciones. Para muchos, el fichaje de un futbolista de 38 años parecía el mensaje de tirar la toalla, un grito desesperado por acariciar un poco de las glorias pasadas. Pero en el pasado podemos encontrar muchas respuestas para el futuro.

El Milan marcha invicto en la Serie A. Hoy por hoy, es el mejor equipo de toda Europa. Antes del parón por el coronavirus el rendimiento del club era bueno, a secas. Hoy está en el reflector del mundo y me atrevo a decir que es solo la punta de iceberg. Podríamos comparar al Milan hombre por hombre con cualquier equipo y no perder en calidad futbolística estos duelos. Además, por si fuera poco, en el último mercado tuvo ganancias económicas: 32 millones de euros, según Transfermarkt.

¿Qué hizo bien el Milan? ¿Cuál es la fórmula de éxito? ¿Zlatan es toda la respuesta? ¿Esto es una buena racha, es cuestión de suerte o estamos en las puertas de un equipo histórico?

A pesar de contar con un jugador de 39 años como titular, el Milan es el equipo más joven de la Serie A. Jóvenes que ahora se están valorando mucho en el mercado. Mismo caso que Stefano Pioli, un entrenador que se tenía considerado para equipos de media tabla en la liga italiana; el 17 de octubre acaba de ganar el primer Clásico de su carrera (1-2 al Inter) y ahora también parece imparable. Jorge Valdano dice que un equipo es un estado de ánimo. No puedo estar mas de acuerdo con la frase y el concepto. No sé me ocurre mejor ejemplo que el Leicester de la temporada 2015-2016, dirigido por Ranieri, aunque creo que este Milan está muy cerca con la temporada apenas comenzando.

Zlatan ha sorprendido a todos y la edad es lo de menos. Siempre se le consideró un jugador con mala cabeza: ególatra, protagonista y muy individualista. Ahora demuestra que es el líder y la inspiración para un grupo de jóvenes que quiere iniciar su carrera, que quieren jugar fútbol, destacar a su lado y con la camiseta del Milan. Él soporta y lidia con la presión mientras contagia la pasión que aún siente por el juego.

Ahora todos en el equipo sienten los colores del club. Paolo Maldini ha maravillado a todos con su enorme capacidad como directivo. Parece que en todos los niveles del Milan se siente el cariño y la pasión por el equipo y eso ha sido una de las piezas claves para que la maquinaria empiece a trabajar de manera exitosa. Las personas correctas, en el puesto correcto, en el momento preciso. Todos se sienten parte importante. Nadie es más que nadie, nadie es menos que nadie. Esa es la definición de equipo.

Luis Aragonés decía que un equipo es tan fuerte como su integrante más débil. Midiéndolo así, este Milan parece invencible. Es el renacer de un gigante.