Ramos es el Madrid

Ciudad de México

El fin de semana se jugó el Clásico del fútbol español, que ya es el 'clásico' del mundo. Ninguno de los dos equipos llegaba bien; quizá por jugar en casa y por los últimos encuentros del conjunto blanco, los culés eran ligeramente favoritos. Pero es un hecho que ambos llevan viviendo altibajos pronunciados desde hace tiempo y no logran encontrar su mejor versión.

Los dos viven una crisis: la del Barça es institucional y la del Madrid, deportiva, aunque por momentos los dos pueden cojear de ambos pies. El fútbol español está en crisis desde hace unos años y la situación de ambos 'gigantes' es un síntoma de ello. La crisis está cada vez más acentuada porque pocos cambios se han hecho y los que se hagan darán resultados a largo plazo. La situación es normal porque el deporte es cíclico y, si se hacen bien las cosas, ambos volverán a estar en la cima, peleando en lo más alto. Tienen todo para hacerlo, habrá que ser autocríticos, inteligentes y pacientes. La paciencia jugará un papel clave.

El Madrid depende desde hace años más de Ramos que de Cristiano. Los goles del portugués escondían esta realidad, pero es así: el Madrid sin Ronaldo perdió gol. Cuando no está Ramos, los merengues pierden defensa, carácter, rumbo y hasta gol, además. Hace unos meses remontaron para ganar LaLiga con autoridad. Parecía un proyecto que tomaba segundo aire; ahora, sin tanto fervor y más objetividad, puedo decir que el Madrid se defendía bien, dependía de Benzema y de alguna genialidad, pero no tenía mucho fútbol.

Previo al Clásico, los blancos recibieron un golpe en Champions contra un Shakhtar que jugó con ocho bajas, incluidos seis titulares. Tres días antes, el recién ascendido Cádiz también sorprendió a los blancos. En ambos partidos, el Madrid no pudo contar con Ramos; cuando el capitán no está en el campo se nota. Nadie siente la camiseta del Madrid como el andaluz. Ni siquiera los canteranos. Nadie representa más los valores de la institución como él. Nadie siente tanta responsabilidad por los resultados ni la excelencia como él. Nadie ahora, nadie desde hace varios años.

Es Ramos quien siempre da la cara, quien arma el vestuario, quien pone orden, ejemplo y alma. Siempre en su lugar, conociendo su papel y aportando hasta con lo que no tiene. La esencia de todo buen capitán.

La crisis deportiva parecía que llegaría a su climax con la salida de Cristiano. Los baches a sortear han sido difíciles de tapar. Cuando Ramos salga del Madrid es cuando realmente la institución blanca va a retumbar, cuando llegue el vacío profundo. Y esa sí es una pérdida irreparable, porque Ramos es el Madrid.