Tom Brady no le debe nada a nadie

Ciudad de México

La salida de Tom Brady de los Patriots fue muy polémica. Hay quienes lo sintieron como una de las máximas traiciones en la historia del deporte y quienes argumentaron que el equipo tenía que ver por su futuro y que el QB tenía poco más que dar. Fue el fin de una era para el equipo y la mancuerna más ganadora, lo que abría varias preguntas: ¿Quién hizo a quién? ¿Quién es realmente el cerebro detrás de todos los éxitos de los Patriots: Belichick o Brady? ¿Quién llegará más lejos sin su otra mitad?

A Brady se le cuestionó por sus capacidades. Se decía que su éxito venía de un equipo que siempre lo acogió y que se formó por y para él. Algo de razón hay; tenia un cuerpo de receptores envidiable, una gran defensiva y un coach que supo sacar lo mejor de su talento. Sin embargo, el que trabaja sobre el emparrillado, es líder, mantiene la cabeza fría, y suelta las jugadas siempre fue Tom.

Después de haber ganado todo lo que podía, de enseñarnos que no podemos descartar a nadie, porque la selección 199 en la sexta ronda del draft se sentará en lo más alto del Salón de la Fama, ahora Brady va por más. Juega con más hambre que muchos novatos, con la experiencia y el temple de un jugador con 20 años en la NFL. Se ve sano, cómodo y con muchas ganas de despejar cualquier cuestionamiento que tenga su carrera, si es que todavía queda alguno.

Por su parte, los Patriots tratan de acoplarse a su nuevo mariscal de campo. Cam Newton es talentoso, es joven y con cualidades muy distintas a las de Tom. Llega a un equipo y un puesto con los estándares muy altos, con un coach que necesita demostrar que puede dirigir y hacer ganar a cualquiera y que el éxito lo fabricó él.

Hasta ahora, en lo que va de temporada, me atrevo a decir que Belichick extraña más a Brady. Sin embargo, Patriots me parece mejor equipo en su totalidad, es más equilibrado y tiene todo jugando a su favor. Con todo y que los Patriots son un conjunto más completo, y que posiblemente llegen más lejos en la temporada, inevitablemente terminarán extrañando más a Brady que el QB a ellos. Él los convertía de un equipo competitivo a un candidato al Vince Lombardi.

Tampa Bay podría llegar a post-temporada sin mayores problemas, con el QB más experimentado de la liga en esas instancias; ahí la suerte también jugará su papel. En el campo, Brady se ve más tranquilo, está disfrutando el juego y del nuevo reto. Salió de su cascarón, de su zona de comfort. Salió con cuestionamientos y se sintió poco valorado. Ahora está en plena reivindicación gracias a las herramientas que mejor usa: cantando jugadas y soltando el brazo.

Tom Brady es un privilegio deportivo. Es una historia de éxito inspiradora y es el QB más ganador de todos los tiempos. Ahora solo está estirando la liga un poco más, enfrentándose al destino y disfrutando del juego que le ha dado todo. Tom Brady ganó su mejor batalla cuando soltó a Belichick. Tom Brady no le debe nada a nadie.