Rafael Nadal: la superación del ayer

Ciudad de México

Lo más impresionante de Rafael Nadal no son sus números ni sus títulos, y eso es decir mucho cuando es, junto a Federer, el máximo ganador en Grand Slams y el rey de Roland Garros, después de haber triunfado el fin de semana por 13ª ocasión en la arcilla francesa.

El suizo y el español han conquistado 20 títulos de Grand Slam y quieren seguir sumando. Federer, con la clase y categoría que lo distinguen, felicitó en redes sociales a Nadal tras su nueva conquista y lo llamó “uno de los mayores logros del deporte”. Está claro que la carrera de uno y otro se necesitan y que no hubiera sido lo mismo si no hubieran contado con un rival de tal nivel que les exigiera al máximo. Lo saben, lo reconocen y agradecen. Una rivalidad histórica y fascinante.

Además de su 13º Roland Garros, Rafa consiguió 100 triunfos en el torneo parisino; desde 2005, solo ha perdido dos encuentros. Tras su retiro, no sería una locura llamar al torneo con su nombre, además de la estatua que ya se planea para el español. Por si fuera poco, es el primer jugador en derrotar 21 veces al vigente 1º del ranking.

Nadal es un histórico del deporte y es un ejemplo para la humanidad. Es la personificación de los valores que necesitamos en la actualidad; en un mundo donde todo se quiere fácil, rápido y se promueve la cultura del no-esfuerzo, Nadal rompe esquemas. Es el esfuerzo, el sacrificio, la lucha y el sudor. No me viene a la mente un atleta con mejor mentalidad. Cuando las circunstancias son favorables, la concentración y la constancia son sus herramientas, pero su mejor versión aparece en los momentos complicados, cuando no hay que perder la fe, cuando todo parece jugar en contra, cuando el esfuerzo tiene que salir muy de adentro y se alimenta de los resultados. Cuando no te puedes dar el lujo de dudar de ti. A Nadal lo carcome el hambre de demostrar, de lograr y superar, ahora más que nunca, ahora que ya es el mejor de la historia.

Nadal lucha contra cualquier rival, sortea cualquier obstáculo y siempre aparece más fuerte. Aunque se encuentre dos sets abajo en una final o en rehabilitación por las continuas lesiones de rodilla que ha sufrido a lo largo de su carrera.

Estoy convencida de que la mente es el 90% de un atleta. Nadal es todo mentalidad, es un estandarte del deporte y de los valores por los que todos, como humanos, nos deberíamos de regir para diariamente superar a nuestro yo de ayer.