CHIVAS

Jesús Molina: "Como capitán de Chivas debo ser más cabrón"

El futbolista del Guadalajara asegura que si vuelven a fallar sus compañeros en temas de disciplina, se hará a un lado.

Jesús Molina: "Como capitán de Chivas debo ser más cabrón"
Refugio Ruiz Getty Images

El escándalo en Chivas por una una indisciplina de Uriel Antuna y Alexis Vega, ha traído una serie importante de consecuencias. No solamente la multa y la separación del plantel para los jugadores involucrados. Ahora, el mismo capitán, Jesús Molina, pone su cabeza en riesgo. Revela que si vuelven a fallar, tendrá que hacerse a un lado, luego de abogar por ellos. Y asegura que como líder del grupo tendrá que ser más “cabrón”.

“Soy el responsable del vestidor, me considero responsable de ellos y sé que cualquier situación que vuelvan a fallar, no solamente le fallan a la institución y a la afición, le fallarían a todos los compañeros y a mí, que me haría cargo también de esa responsabilidad. Soy el principal responsable del vestidor y como capitán creo yo que tengo que influir aún más en ellos. No sólo yo porque para mí el gafete sólo es algo que la Federación te pide portar el día del partido, pero aun no teniendo el gafete me siento con suficiente liderazgo y suficiente experiencia para aportar al grupo”, explica.

“Mis compañeros saben que para mi el que merece el gafete es el ‘Chapo’ o Hiram o el ‘Conejo’, que tienen, sobre todo ‘Chapo’ y ‘Conejo’, más tiempo aquí. Se decide que sea yo el capitán, quizá por mis años, por mi experiencia, por lo que puedo aportar, pero aun no teniéndolo creo yo que podría aportar. No necesito el gafete para hacerme responsable del vestidor. Ahora que llevo el gafete han pasado bastantes situaciones que si bien es cierto que no me corresponden totalmente a mí porque no soy yo el que las comete, sí siento que debo influir un poco más en mis compañeros, ser un poco más exigente”, añade.

“De repente yo tengo una personalidad de se que me gusta ser mediador, entender al jugador, tratar de apoyarlo, pero de repente debo ser ahora sí que más cabrón como decimos. En este caso en específico con Uriel ya lo hicimos, ya una o dos está bien, pero cuando las cosas pasan dos tres veces ya se sale de control y hay que levantar la voz, hay que ser un poco más exigente. Ya será decisión de ellos si quieren cumplir o no con los objetivos trazados dentro del equipo. Está muy claro que el principal objetivo es ser comprometidos, es lo primero que nos dijimos desde que llegó Ricardo, es algo que está hasta firmado en un compromiso. No podemos pasarlo por la borda, que nos entre por un oído y nos salga por el otro”, sentencia.

“Por eso me hago responsable, porque si ellos le fallan al equipo, me fallan a mí y si me fallan a mí yo no tengo nada que hacer. Tengo que hacerme a un lado también porque creo que soy parte importante del equipo y yo como el más grande del equipo me tengo que hacer responsable y no tengo problema en hacerlo. Este torneo es una prueba muy grande para todos, sobre todo para mí y ahora que tengo esta gran responsabilidad de ser el capitán, lo mínimo que aspiro es hacer al equipo ganador, entrar a Liguilla. Y si no, tendrá que llegar alguien más que tenga otro tipo de liderazgo y que tome la rienda del vestidor y que ponga orden que es lo más importante. Hay mucho torneo por delante, sé que el equipo va andar bien, va calificar y la disciplina va ayer un factor que va cambiar a partir de esto ultimo que pasó”, advierte Jesús Molina.

El capitán ha tenido que dar la cara ante la directiva para pedir que reintegren a los castigados. En los próximos días se tendrá que definir si la solicitud es escuchada o no. Por lo pronto, el experimentado futbolista pone su propia continuidad en riesgo. Mete las manos al fuego, sin importar el riesgo que tiene de salir quemado por culpa de compañeros.

“Ya está hablado, hemos hablado tanto en grupo como en lo individual. Ellos se muestran arrepentidos, saben y están conscientes que se equivocaron. Eso es lo más importante y se los dije, reconocer que se equivocaron es el primer paso que tienen que dar. Después el compromiso con los compañeros, con la afición de saber que no hicieron nada bien. Tienen que aprender de los errores, todos merecemos una segunda oportunidad”, afirma.

Están muy conscientes que deben ganarse un lugar, que tienen que trabajar día a día, convencernos, saben que tienen nuestra confianza y se sienten con esa gran responsabilidad de que no nos pueden volver a fallar, eso es lo principal. Me gusta que hay comunicación con ellos, con la directiva, que podemos hablar y hacer peticiones en este caso de Uriel y Alexis, que necesitamos que estén con nosotros, porque son jugadores importantes, son jugadores que están arrepentidos, que saben que se equivocaron y ahora quieren demostrar que necesitan esa oportunidad. De mi parte me responsabilizo con ellos de que las cosas no van a volver a suceder. Y en caso de que pasara, yo también sería responsable y me tendría que hacer cargo de las consecuencias”, reitera el capitán.

Y pone su propia cabeza en juego, cansado de que este tipo de situaciones se repitan. “Llevo año y medio acá y ha habido bastantes temas de indisciplina que la directiva ha tratado de hacer su esfuerzo por corregir. Los valores de este equipo son esos, dar un ejemplo no solo a nuestros aficionados sino a la sociedad en general. En muchos sentidos no hemos sido lo suficientemente profesionales. Tenemos que hacernos cargo todos. Se les puede aconsejar, se les puede dar alguna mala experiencia que pudimos haber tenido, pero quizá no le hemos llegado en todo sentido, porque las indisciplinas han seguido. Espero que a partir de esta última indisciplina sea un parteaguas y a partir de hoy sea todo positivo. Obviamente, cuando una tras otra hay reiteración de indisciplinas ya cualquier cosa se hace demasiado grande porque estamos en el ojo del huracán, porque estamos en un equipo que engloba responsabilidad y compromiso. Debemos ser muy cuidadosos y muy responsables con lo que hacemos”, asevera.

UNA CIUDAD COMPLICADA

Jesús Molina habla enérgico este martes, pero también analiza la situación que vive Chivas, luego de la nueva indisciplina de Alexis Vega y Uriel Antuna. No es la primera vez que son exhibidos de fiesta, por eso el castigo ahora ha sido más fuerte. El capitán rojiblanco encuentra en la inexperiencia una de las razones para su mal comportamiento. Otro motivo que ve es lo difícil que es Guadalajara en ese tema, pues es una ciudad muy propensa a la vida nocturna.

“No soy la madre Teresa de Calcuta, ni soy el mejor, trato de ser ejemplo, pero también me he equivocado, también fui joven, también tuve 20 años y también cometí mis errores. En su momento me respaldaron y me apoyaron, pero me di cuenta que representamos no sólo a un equipo, hay mucha gente detrás. Que no contemos con ellos, merma el rendimiento, hay muchos intereses afectados. Necesitamos estar al 100 en todos los sentidos, ser jugadores 24 horas los siete días de la semana. Sé que no es fácil porque estamos en un medio y en una ciudad complicada, es la realidad, pero debemos entender y ser conscientes de dónde estamos parados. Representamos al equipo de México, el compromiso está de parte de todos”, explica.

“Hubo un error, una equivocación que seguro van a enmendar, como capitán yo, subcapitán Hiram, Oribe Peralta, los más grandes, de más experiencia, la exigencia en el día a día con ellos siempre está, diciéndoles que se comporten, que estén a la altura del equipo. Estamos también para apoyarlos, tratar de aconsejarlos, aportar lo que en su momento nos equivocamos y que no les pase ahora. Parte del trabajo nuestro es eso, darles nuestra experiencia, aconsejarlos y creo que van a aprender porque son jugadores que tienen mucho talento y que quieren triunfar, no solamente aquí en México, tienen el sueño de jugar en Europa, pero para que pase eso, primero tienen que ser jugadores comprometidos y sobresalir acá en México”, concluye.