El Leipzig dominará el fútbol

Esta ha sido una Champions atípica, no solo cambió el formato, sino que el ritmo de juego y el calendario se vieron afectados por el parón del coronavirus. Gracias a estas adaptaciones, la suerte juega un factor más de peso que en otras temporadas. La Champions no se gana sólo por suerte, pero es un ingrediente necesario, ahora parecería casi esencial.

El Leipzig llegó a semifinales merecidamente después de desplegar muy buen fútbol. Un juego que está respaldado por un gran proyecto deportivo; ambicioso e inteligente del que sólo estamos viendo el principio.

El equipo fue fundando en 2009 con el objetivo de ganar la Bundesliga en 2017, una meta codiciosa para un equipo en quinta división y con muchos detractores por su estructura y la financiación detrás del club.

En Alemania existe la regla que por lo menos el 51% de cualquier equipo tiene que ser parte de los socios y Mateschitz, dueño del Leipzig, creo el equipo con 17 personas de su misma empresa, lo cual al final le da poder absoluto; no se entorpece ni pluraliza la toma de decisiones.

El Leipzig cuenta con una inversión importante de dinero, no olvidemos que el fútbol es un negocio y es un negocio caro. El gran mérito de este joven equipo es que el dinero le está siendo redituable; ahora en resultados y en futuros le será en números. Una pieza fundamental de este éxito ha sido Ralf Rangnick, se unió en 2012, en la cuarta división y consiguió el récord histórico de asensos consecutivos hasta lograr el segundo lugar en la Bundesliga solamente por detrás del Bayern Munich

La inversión de Red Bull ha sido constante es una de las maneras para lograr ascender cinco categorías en un lapso de tiempo tan corto. Hace 5 años cuando militaban en la segunda división contrató 16 futbolistas, 10 de ellos siendo el récord de los fichajes más caros en el torneo con aproximadamente 20 millones de euros. La inversión se hace pensando a futuro y que el dinero reditúe al equipo. La idea es que a largo plazo sea auto sustentable, con el mercado reventado el fútbol es prácticamente insostenible.

Están en busca de futbolistas jóvenes, talentosos y con hambre. Normalmente son menores de 23 años. De los 31 fichajes que se han hecho en los últimos 3 años, solamente 6 pasaban de esa edad. El sueldo máximo es de 3 millones brutos, que es poco para un equipo que compite en la élite. La inversión de la plantilla que enfrentó al Tottenham fue de 73.9 millones de dólares, ahora tiene un valor de mercados de 343.1 millones según Transfermarkt.

El equipo es de lo mejor del mundo en instalaciones, objetivos, ideología y plantel. Los entrenadores y el trabajo de visoria son de primera línea. Por eso se consiguen objetivos grandes en poco tiempo, como una semifinal de Champions en su primera temporada; cuánto desea y ha gastado el Manchester City por un logro así.

La apuesta por jóvenes no solo se da en el campo, también en el banquillo. Julian Nagelsmann, entrenador de 33 años, pero con experiencia en situaciones de presión. Es un técnico más de lo que ahora se sienta en la cima de Europa, parece que los alemanes dominan los banquillos del mundo y Nagelsmann no es la excepción, despliega un fútbol ofensivo, efectivo, alegre y atractivo.

Dinero bien invertido, ideas diferentes, inversiones a largo plazo, una cabeza operativa y una institución sólida son la base del talento y el buen fútbol del Leipzig. Los futbolistas tienen el poder cuando tocan el balón, no en el vestuario, no en el banquillo, no en la presidencia. Una organización con objetivos ambiciosos, un proyecto que cumple en los escritorios y que gana en el campo, que si se mantiene al ritmo que va, pronto el Leipzig dominará el fútbol.