AUTOS ELÉCTRICOS

Chevrolet E-10 Concept: clásica por fuera, moderna y poderosa

Esta pickup recibe una alta dosis de potencia por medio de un sistema eléctrico.

Ford eléctrica

Es tal la popularidad que está teniendo la movilidad eléctrica que no solo los automóviles modernos están haciendo uso de ella, sino también los autos clásicos como es el caso de esta pickup de Chevrolet que fusiona el pasado con el futuro, bueno más bien con el presente.

Para demostrar las grandes capacidades de sus sistemas eléctricos, General Motors tomó una pickup Chevrolet C-10 1962 y equiparla con los componentes del Bolt EV, el auto eléctrico de la marca estadounidense.

Bajo este nuevo esquema de electricidad, esta pickup bautizada como E-10 Concept combina un estilo retro con un alto desempeño que en cifras queda asentado en la potencia de 450 caballos de fuerza o cinco segundos que requiere para hacer el 0 a 100 km/h.

Debido a que el sonido es parte fundamental en esta clase de vehículos, GM impuso un emulador de ruido que por medio tres altavoces reproducen el sonido del motor V8 original.Además, de la resonancia del ocho cilindros es posible elegir entre otro tipo de motores, así como un futurista o modo silencio.

En cada uno de ellos el sonido es casi idéntico, ya que el sistema está conectado al acelerador y la transmisión automática. Junto a esta transformación de gasolina a eléctrico, esta pickup fue sometida a un profundo trabajo de restauración que no solo incluye un trabajo de hojalatería y pintura, sino también una serie de adecuaciones en la carrocería.

Destaca el emblema de Chevrolet con iluminación, la tecnología LED en los faros y grupos ópticos traseros, la reducción en la alturacon respecto al piso y los rines de 20 pulgadas adelante y de 22 pulgadas atrás.

En el interior, la modernización de la E-10 Concept es visible en el cuadro de instrumentos digital, en la tapicería de cuero, en el volante, en la palanca de cambios y en la integración de un sistema de aire acondicionado. No hay duda que esta pickup demuestra que los motores eléctricos no solo encajan a la perfección en los autos modernos, sino también en los vehículos clásicos.