La nueva era deportiva

Ciudad de México

El martes 5 de mayo, después de meses de inactividad, la Liga de la Organización Coreana de Béisbol (KBO) inició sus actividades a puerta cerrada. El arranque de la temporada estaba programado, originalmente, para el pasado 28 de marzo. A pesar de su cercanía con China, Corea del Sur ha logrado, relativamente, controlar la crisis sanitaria del COVID-19 (10,806 casos totales y 255 decesos, según datos actualizados de la OMS). El béisbol, uno de los deportes más populares del país, se presta para ser conejillo de indias de una nueva dinámica social en tiempos de la pandemia.

Puedo predecir que la respuesta será buenísima. Los amantes del deporte estamos ávidos de que regrese la competencia y de poderla disfrutar. La liga española de fútbol, por ejemplo, sigue oscilando en fechas de posible regreso, al buscar que las pérdidas millonarias causadas por el parón no sean tan grandes y no cuesten tanto a la economía de los clubes.

Otra arista es la preparación que necesita el deportista para retornar a la actividad después de tanto tiempo detenido. Todo el deporte se ha profesionalizado muchísimo en los últimos tiempos. Desde la exigencia al atleta: Cruyff fumaba, no me imagino en la actualidad a ningún futbolista elite con ese vicio, capaz de mantener las exigencias físicas que ahora implica jugar. La vida alrededor del deporte es muy profesional; el atleta ahora no solo se dedica a entrenar específicamente su deporte, necesita un equipo de fisioterapeutas, psicólogos, entrenadores, de ir al gimnasio; buscar mayor resistencia, mayor fuerza, mayor capacidad.

¿Cómo se retoma el deporte élite? Se ha construido tanto en este tiempo que no sé si sea posible que después de la pandemia pueda mantenerse en el nivel y la demanda que tenía previo a la crisis del COVID-19. La exigencia al atleta y al equipo que gira alrededor del deportista que lo ayuda a alcanzar su máximo rendimiento, los viajes y competencia, no será la misma; no será menor, pero tendrá que ser distinta. Como tantas cosas lo están siendo en este momento en todo el mundo.

El deporte no deja de sorprendernos. Se mantiene en constante movimiento y adaptación. La vida y el deporte son etapas, son ciclos y estamos en la antesala de la nueva era deportiva.