Tokio 2021, mayor reto que Tokio 2020

Ciudad de México

Todos esperábamos el 2020. A quienes nos gusta el deporte, principalmente, porque es año Olímpico y esa espera de cuatro años parece eterna. Me saboreaba la inauguración dirigida por los japoneses. Siempre me la he imaginado llena de cultura, color, de innovación y tecnología.

Quién nos iba a decir en diciembre cuando brindábamos y recibíamos este nuevo año que en menos de tres meses la vida cambiaría tanto, que cambiaría radicalmente.

Una de tantas consecuencias fue la postergación de los Juegos Olímpicos de Tokio. Los únicos motivos por los que se habían aplazado o cancelado los Juegos Olímpicos en cinco ocasiones anteriores, entre las ediciones de verano e invierno, habían sido las Guerras Mundiales. Ahora estamos en una guerra contra un virus. La humanidad lucha desde sus casas y su aislamiento contra un enemigo invisible, pero letal.

Los Juegos Olímpicos tendrán lugar del viernes 23 de julio hasta el domingo 8 de agosto de 2021; es decir, prácticamente un año después de lo planeado. Este cambio es más que necesario, pero, como en ocasiones anteriores, puede traer muchas alteraciones en los resultados y en el cómo vivimos el gran espectáculo.

Leo frecuentemente que “son cuatro años de preparación para unos Juegos Olímpicos”. La preparación no son cuatro años, es toda la vida. Un atleta de ese nivel lleva entregando toda su vida a su deporte; los sacrificios, las lesiones, los logros y los fracasos no son solo de cuatro años. Por eso, el llegar a unos Olímpicos es el sueño de todo atleta y el lograrlo ya es una victoria en sí, porque significa que estás dentro de lo mejor del mundo.

Claro que hay una planificación específica. El llamado 'ciclo olímpico', que en el caso de México se desarrolla con Centroamericanos, Panamericanos y, después de un año de descanso y selectivos, Olímpicos. El 'ciclo olímpico' tiene una razón de ser, tiene una explicación deportiva, porque ni el mejor atleta puede sostener su más alto desempeño durante periodos de tiempo tan largos; tarde o temprano la curva de rendimiento los alcanza.

El deporte es cíclico. El cuerpo es cíclico; por lo tanto la productividad de un atleta, también. Todo programa de entrenamiento, sobre todo en el más alto nivel, va dirigido hacia la idea de que el atleta llegue a la competencia en su mejor momento. Al aplazar los Olímpicos un año es difícil que los atletas puedan ajustarse para llegar en la cima de sus posibilidades, pues ahora viven un paréntesis de su entrenamiento y rutina diaria. Con esto en mente, cuánto afecta más a los atletas veteranos.

Esta es una prueba enorme para los deportistas olímpicos, como si todavía tuvieran algo que demostrarnos. Como verdaderos superhéroes tendrán que adaptarse a las nuevas condiciones y al nuevo calendario. Tokio 2021 será un mayor reto que Tokio 2020.