Kobe y Zlatan, dos estrellas del Milan

Ciudad de México

El Milan lleva mucho tiempo a la sombra de lo que era en su época dorada. Durante muchos años, los 'Rossoneri' han intentado regresar al protagonismo del fútbol italiano y europeo; lo necesitan ellos y lo necesitamos todos.

Su más reciente contratación ha sido muy polémica, no solamente por el personaje que regresó a sus filas, sino porque es un futbolista de 38 años. Zlatan Ibrahimovic llegó a una segunda etapa a un club que, aunque los números no lo reflejaban, no desplegaba un mal fútbol. En esta temporada de Serie A sumaban 15 puntos, producto de tres victorias, seis empates y ocho descalabros, y se ubicaban en la parte baja de la media tabla. Zlatan se incorporó en diciembre y, con él, el registro ha mejorado: todavía no conocen la derrota en cuatro partidos (tres victorias y un empate).

Ibra es justo lo que el Milán necesitaba: carácter, experiencia y gol. Por ahora, su cuota de cara al gol es corta (ha anotado dos goles, uno en copa y otro en liga), pero el impacto y la influencia que significa para el equipo no tiene precio, menos si tomamos en cuenta que llegó como agente libre.

Zlatan tiene mucha personalidad y le sobra ese ego que necesitan los cracks. Pero en esta segunda etapa con el Milan se ve cómodo, siente los colores del equipo y está consciente de su peso en él; lo último que muestra su actitud y desempeño en la cancha es a un futbolista de 38 años que piense en el retiro. Seguramente él piensa que, sin Zlatan, el fútbol no sería fútbol y tendríamos que empezar a ver, digamos, criquet.

La sincronía ha sido perfecta. Los 'Rossoneri' están ahora en octavo lugar de la Serie A, a ocho puntos del líder, que es la Juventus. Viene la parte más importante del campeonato, el Milan peleará por los puestos europeos y por regresar al lugar que parecía perdido en las competencias internacionales. Zlatan va a ser el líder perfecto para lograr ese objetivo.

Estoy segura que Kobe Bryant, gran aficionado a los rojinegros, a quien el club rindió homenaje en el partido de la Copa Italiana ante el Torino con un minuto de silencio y un brazalete de luto, estaría contento de ver que las cosas en el club de sus amores empiezan a carburar. En 2018, cuando Zlatan militaba en el Galaxy y marcó el gol 500 de su carrera, que además fue una pintura acrobática increíble frente al Toronto FC, mostró su admiración por el sueco y su talento a través de Twitter.

Ahora, 'Il Diavolo' debe rendir homenaje al replicar el mismo amor al juego que Kobe siempre profesó en el basquetbol y seguir sus consejos de sonreir a la vida. Porque ahora el Milan cuenta con dos leyendas.