Fuiste muy grande, David

Lo mejor del día.- En una jornada pasada por agua y con la amargura de las malas noticias llegadas desde Wembley, lo único que nos rescató una sonrisa de la cara fue el merecido y justísimo homenaje que recibió David Silva antes del amistoso ante los bosnios. Un artista del balón. Uno de esos locos bajitos que durante años nos auparon a la cumbre del fútbol mundial. Aún recuerdo su exhibición en Viena en las semifinales de la Eurocopa de 2008 ante los rusos. Qué manera de imaginar pases imposibles, de circular la pelota hasta encontrar el hueco con la precisión de un cirujano, qué temple y qué astucia en la circulación... El genio de Arguineguín recibió el calor de sus paisanos en un homenaje sencillo pero muy emotivo. Llevaba en brazos a su pequeño Mateo, cuya lucha desde hace dos años se ha convertido en una lección de vida para todos. David posó con su camiseta con el 125 a la espalda, que reflejan su gran número de internacionalidades (¡y 35 goles!). Él es de los privilegiados que puede presumir de estar en la España de la Santísima Trinidad (Eurocopa 2008, Mundial 2010, Eurocopa 2012). Nos deja grandes noches de fútbol y un talento descomunal, nacido en el mismo pueblo de Valerón. Dios los cría y ellos se juntan...

Ciudadano Kane.- El partido con Bosnia era lo de menos. Hubiese servido como fiesta improvisada si croatas e ingleses hubiesen hecho la gracia de empatar su partido decisivo de Wembley. Pero si necesitas vivir de los regalos del prójimo es que algo mal has hecho tú. Cierto que hasta el minuto 84 estábamos felices imaginando que el soñado empate iba a cuajar. Pero en Inglaterra juega de nueve un tal Kane. Un delantero centro espectacular. Una máquina de hacer goles. En ese minuto 84 nuestros sueños de jugar en Oporto y Guimaraes ante la Portugal de Cristiano, en la Final a Cuatro de junio, se fueron a hacer gárgaras. No culpemos a nadie y dejemos de mirarnos el ombligo. La noche del Villamarín la pifiamos y ahora nos han pasado la factura.

Kepa, ok.- Volvamos al Estadio de Gran Canaria. A los 23 segundos le chutaron los bosnios y la paró sin problemas. Un avance. Kepa tuvo poco trabajo, pero transmite serenidad y sobriedad bajo palos. Ya sé que no es el día más adecuado para evaluar el problema de la portería (en los últimos minutos debutó Pau López), pero es evidente que ante la tropa de Dzeko nadie echó de menos a De Gea. La opción de Kepa gusta.

Buen rival.- Bosnia representa a un pequeño y joven país de tres millones y medio de habitantes, nacido en 1992 tras la Guerra de los Balcanes. Dzeko, el gigante del Roma, es su estrella indiscutible. Pero no me olvido de su técnico, Robert Prosinecki. Desde que dejó el fútbol se ha descuidado en la ingesta y cuesta reconocerle (la dieta de la alcachofa le iría bien). Pero con su buen desempeño en el banquillo ha logrado que Bosnia haya ascendido al Grupo A de la Liga de Naciones y hasta este duelo en el que perdió había acumulado nueve partidos sin conocer la derrota. Buen trabajo.

La CIA.- Lo mejor del partido fue que Brais Méndez se estrenase con el gol de la victoria, los detalles técnicos de Fornals y la sobriedad de los centrales Mario Hermoso y Diego Llorente. Los chavales dieron la mejor nota, junto a esa CIA (Ceballos, Isco y Asensio) que dejó sus gotas de calidad en una noche que no estaba para grandes fastos. Toca resetearse. Luis Enrique tiene trabajo por delante...

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