Cocineros antes que frailes

Es una expresión que escuché a menudo de boca de mis padres cuando era un crío. La moraleja es que en la vida hay que tener la humildad para ser aprendiz y formarte antes de poder aspirar a las metas más altas que uno fije en su aspirantazgo. Así fueron forjando su pasión por el fútbol Raúl, en los campos de tierra de San Cristóbal de los Ángeles, o Roberto Carlos, que se hizo fuerte en los campos bacheados de Araras, ciudad perteneciente al estado de Sao Paulo. Luego crecieron y la historia se la saben de memoria. Raúl, el eterno capitán del Madrid y jugador con más partidos en la historia del club (741). Roberto, el extranjero que ha defendido más veces la camiseta blanca (527).

Estos dos maestros, junto al brasileño Julio César (estuvo en la plantilla que fue campeona de la Octava en París, 3-0 al Valencia) o el castillista Vallina enseñan el camino a los críos en Valdebebas. Espero que me permitan que les dé dos consejos. Uno, que les inculquen que a su edad no pueden estar pensando en coches de alta gama (algunos juveniles de 18 años ya los lucen en el párking de la ciudad deportiva...). Todo llega y hay que aprender primero el valor de las cosas. Si te cuesta poco alcanzar tu sueño, mala cosa. Y segundo, los móviles apagados en horarios de entreno. El fútbol, siempre por delante.