El Borussia pagó su valentía

Cayó el Dortmund con una fidelidad a sí mismo que muchos criticarán. Weigl salía de una lesión y por eso jugó Sahin, en buena forma pero con menos capacidad para agarrar la pelota. Lo notó un equipo que tuvo sus opciones en los primeros minutos cuando recuperó el balón cerca del área madridista. Ahí se acabaron gran parte de sus opciones porque Modric y Kroos se hicieron con el mando. Virtudes y defectos de un equipo muy atractivo en noventa minutos. Centrales sin mucha velocidad para correr a campo abierto, problema que se multiplica con la defensa tan adelantada. Poca capacidad para apretar en el medio al rival para recuperar la pelota. Y eso hizo el partido cómodo al mediocampo rival. Incluso con Gonzalo Castro, algo más trabajador que Dahoud, Pulisic o Kagawa.

Por eso apostó por él Bosz, aunque no fue suficiente. Yarmolenko desbordó varias veces, pero con Pulisic en esa zona el Dortmund ha demostrado tener más control aún. Philipp muy por debajo del nivel de los últimos partidos, y Aubameyang peleando con unos centrales que cometieron pocos errores. Aprovechó el único de Ramos y volvió a demostrar su evolución a delantero total. Las pruebas en Londres ante el Tottenham le tienen ahora sin puntos pero con opciones. Sobre todo si Bosz se mantiene firme en lo que cree. Sólo así podremos ver a este atractivo Borussia Dortmund en octavos.