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Cristiano voló, nos espera Mourinho

Cristiano voló, nos espera Mourinho

Cristiano cogió el avión para Skopje, con el resto. Si jugará o no, eso no se sabe. Son pocas fechas de entrenamiento, pero sin duda ha hecho mucho por su cuenta. De hecho, llevaba días en Madrid machacándose a su bola, fuera de Valdebebas. ¿Por qué no fue a entrenarse allí? Pues para hacerse el interesante, no hay otra explicación. Para mantener los morros y no esclarecer hasta el último momento que aquello de A Bola fue una bola incitada por él mismo. Y esto que digo, me consta. El mismo día nos la quisieron colar a nosotros, se lo confieso ahora. No di crédito a aquello y por supuesto me alegro.

El caso es que viajó y ahora empieza la reconquista de unos afectos que ha enfriado. No sé si jugará hoy algo, mucho o nada. En cualquier caso, se le espera con interés, habida cuenta lo poquito que en su ausencia han hecho Bale y Benzema. El uno tapa a Asensio, el otro ha provocado la salida de Morata. De ambos debe esperarse más, no ser simplemente dos que se hacen un selfie con Cristiano. Desde luego que son buenos futbolistas, pero de ahí a ser intocables en el Madrid de estos días media un trecho que no han terminado de recorrer. El de esta noche, con Mourinho enfrente y la Supercopa en juego, es partido para que se reivindiquen.

Enfrente, Mourinho, decía. Ha suavizado sus formas, y me alegro. Su Europa League le salvó de una triste temporada en el United, que terminó sexto. Ese título (del que el Celta estuvo muy a punto de privarle en la semifinal) le mete en Champions y le da entrada en esta fiesta europea, en la que estrena galas. Ha fichado al central Lindelöf (al que retrató Theo en América), al medio centro Matic, que puede liberar a Pogba para ir más arriba, y al delantero Lukaku. Todo eso junto se llama 160 millones. Hoy empezaremos a ver lo que le dan de sí, como veremos si Cristiano está o no a punto y si en su ausencia Bale y Benzema espabilan.