El área más letal de Cristiano

La madurez de Cristiano Ronaldo no sólo no le ha alejado del gol, sino que le está acercando a la suerte suprema. Acostumbrado antaño a las grandes cabalgadas y empecinado muchas veces en lejanos regates preciosistas que nunca fueron lo suyo, parecía que a CR7 no le gustase dejarse ver por el gran caladero del gol, los alrededores del punto de penalti, donde ganando medio metro al defensa tienes abierta la línea de fuego. Esos goles de instinto, de anticipación y de olfato pueden parecer erróneamente poca cosa si los comparas con los que ganan el Premio Puskas, pero son oro puro igual de valioso y cotizado.

La voracidad del portugués en esa zona del campo puede hacer estragos en cualquier defensa, con su gatillo fácil, su violento golpeo y sus recursos infinitos para el remate. La serie de goles al Bayern Múnich y al Atlético es un catecismo de estocadas definitivas, sin puntilla y de primeras. Con el físico privilegiado que tiene Cristiano a sus 32 años, acompañado de cierta dosificación en los esfuerzos durante la campaña, el portugués puede convertirse en el killer de las próximas temporadas, transformando el área rival en una almadraba de goles infinita. Esta reconversión lleva implícito el fin de la BBC y la apuesta por jugar con cuatro medios.