PANAMÁ VS MÉXICO

Operación Mariachis: entre el respeto, el rencor y las críticas

La previa del Panamá vs México está impregnada de sensaciones variopintas: la afición no olvida la Copa Oro 2015 y la prensa carga contra los programas mexicanos.

Operación Mariachis: entre el respeto, el rencor y las críticas

Veinticuatro horas antes del partido clasificatorio entre Panamá y México, la tribuna sur del estadio Rommel Fernández ya estaba invadida de mantas de la Extrema Roja, la porra más numerosa de las que apoyan a la selección canalera.

Entre trapos con inscripciones en ruso y otras con el rostro de los próceres de "La Sele", como el extigre Blas Pérez, aparecía un aviso amenazante: "Aquí se nos respeta".

La afición y los medios panameños esperan a un rival complicado que los supera ampliamente en el historial y que además comenzó el hexagonal con una victoria inesperada en casa de Estados Unidos, lo que ha potenciado su confianza.

Pero nadie tiene en mente una derrota. Saben que el Tri tiene cuentas por pagar ante Panamá, porque nadie olvida la eliminación ante los verdes en la Copa Oro 2015, con penales polémicos y expulsiones injustas ordenadas por el árbitro Mark Geiger.

Aunque los locales confían en un triunfo de su selección, en general hay un ambiente de respeto hacia México. Las críticas vienen hacia los medios aztecas, a quienes David Samudio, del diario La Prensa, califica como "sensacionalistas".

"Sus programas buscan eso: provocar, causar polémica, discusión. Muchos caen en ese juego y se sienten ofendidos y hasta ultrajados. No se dan cuenta que muchas veces eso está orquestado. El tema se conoce de antemano y el productor le dice a los periodistas de qué hablará cada uno, siempre con opiniones encontradas".

El mismo columnista llama a la gente a no gritar el tristemente célebre grito de "puto", porque "nosotros no somos fanáticos mexicanos. En Panamá somos alegres, buenos anfitriones y sigamos así".

Muy buenos anfitriones, pero desde otra columna de Mi Diario, se avisaba el nombre del hotel en el que que se hospeda el equipo mexicano para "hacerle bulla".

En ese mismo medio, el columnista Claudio Orlando Pino, señalaba: "México llega al Rommel Fernández con la cara lavada y ha vuelto a ser un equipo de respeto".

En la calle, el aficionado común respeta al 'Tricolor', pero advierte que si les vuelven a "robar" el partido, "se puede poner feo". Porque el antecedente de la Copa Oro está presente y es descrito, por el colega Víctor Bárcenas de Mi Diario, como "uno de los robos más grandes en el futbol de CONCACAF".