ARMANI MILANO 90 - REAL MADRID 101

Ayón aportó dos puntos para la victoria del Madrid

El base volvió a meter un triple tras encadenar 17 fallos y jugó un gran partido. Randolph (20 puntos y 14 rebotes) y Hunter (18 y 5) fueron dos torres insalvables para el Armani Milán.

Ayón aportó dos puntos para la victoria del Madrid
EMILIO COBOS DIARIO AS

El Mediolanum Fórum recibió al Madrid dos años y medio después de que perdiera la final de la Euroliga frente al Maccabi. Imposible que algún rincón del recinto no evocara en los veteranos de aquella guerra la amargura de la derrota, pero apenas fueron destellos de una mala noche ya pasada. Este jueves el Madrid andaba en otra cosa, en la cabeza no le cabía mucho más tormento que la derrota del martes en casa ante el Baskonia. Un resbalón sonado por las circunstancia, por las bajas rivales y por caer tras perder 17 puntos e ir ganando luego por ocho.

Un disgusto que transformó al Madrid en 48 horas, de un equipo despistado (“terrible y sin energía”, en boca del propio Hunter) a otro motivadísimo y muy centrado, responsabilizado. Actitud que le catapultó hasta los 101 puntos frente a un Armani Milán que lleva años buscando el espejo donde mirarse para recuperar la grandeza perdida. Esta vez lo tuvo enfrente, batallas así le empujarán. La plantilla, eso sí, tiene posibilidades. La mejor de los últimos años. Bailó esta vez casi siempre al ritmo de Hickman, con Sanders, Simon y McLean cubriéndole las espaldas.

Vimos -también lo hizo Giorgio Armani, 82 años y en primera fila- a un Sergio Lull de vuelta tras encadenar 17 triples fallados en los tres partidos anteriores (Maccabi, Estudiantes y Baskonia). Anotó dos. Casi una anécdota tras completar una actuación redonda (18 puntos, 6 asistencias y 18 de valoración). Pero ese listón que empezó alzando Maciulis con un inicio activo y acertado (Taylor fue el descarte) lo elevaron a cotas inalcanzables dos jugadores que encajan como añillo al dedo en el estilo Laso: Anthony Randolph y Othello Hunter. Entre los dos frustraron cualquier intento del Armani Milán de asomar la cabeza. Agruparon fuerza y talento y demolieron al rival con su ímpetu.

Randolph enloqueció a unos defensores que solo pudieron abrazarse a la impotencia: 20 puntos, 14 rebotes y 26 de valoración. A su lado, Othello Hunter, potencia con control (18 tantos, 5 capturas y 20 de valoración). Su presencia habilita un colchón que la temporada pasada no existía, lo que forzaba a Ayón a fajarse siempre en primera línea de batalla.

Más allá destellos individuales, el Madrid recuperó la hechura de equipo. Rudy y Carroll volvieron a ser piezas instrumentales de una orquesta en la que no tocó Thompkins y apenas Doncic (4:20 en pista).

El Real ya había marcado territorio entre el final del primer cuarto y el principio del segundo (20-31) y se mantuvo en posición dominante hasta el final (58-73). O casi, porque sí que vivió instantes de desasosiego en el inicio del último cuarto. Dos faltas consecutivas de Reyes, una antideportiva y otra que concedía un 2+1, repararon la fe local: 70-75 y... 75-77. La esperanza del Armani se evaporó rápido frente al póquer de ases del adversasrio: Randolph, Hunter, Llull, Rudy y 90-101. La Euroliga coge velocidad.