Río 2016

Otra noche para el olvido: el taekwondo perdió dos medallas

Iztel Manjarrez y Carlos Navarro perdieron dos posibles preseas de bronce por salir con estrategias defensivas. La reacción fue tardía y no les alcanzó para revertirlo.

Otra noche para el olvido: el taekwondo perdió dos medallas

Nuevamente es una noche triste en Río de Janeiro para la delegación mexicana. El taekwondo, ese deporte que estaba llamado a ser el rescatista de los tricolores, dejó escapar dos medallas que parecían aseguradas con Itzel Manjarrez y Carlos Navarro. Después del buen arranque, ambos perdieron la semifinal y la final de su categoría quedándose sin nada.

En el duodécimo día de actividades de los Juegos Olímpicos había luz y esperanza de una nueva presea para la delegación mexicana en Río 2016, pero todo se diluyó con el paso de las horas. Sin opción de conseguir un oro o un una plata, el bronce parecía la salvación en medio de un desierto de victorias, pero no fue así. Tanto en la categoría femenil de -49 kg, como en la varonil de -58 kg, el taekwondo no pudo darle otra alegría a México. Se perdió por una estrategia mezquina, una estrategia que jugaba a especular y cuando no resultó la reacción fue tardía. Así fue en ambos combates. Así fueron ambas amarguras.


Itzel Manjarrez perdió de una manera lamentable ante Panipak Wongpattanakit. Con una propuesta defensiva que no proponía más que especular y jugar un poco con la suerte. Nunca se encontró cómoda ante una taekwondoín tailandesa que tenía una estrategia ofensiva en todo momento; Manjarrez, todo lo contrario. La especulación no resultó y desde el final del primer round ya se encontraba 3-0 abajo. En el segundo quiso salir a buscar los puntos que la recuperaran y la mantuvieran otra vez en su zona de espera, pero tampoco se logró y no le quedó más que salir, desesperadamente, a buscar los puntos que necesitaba y ahí todo se volvió desastroso: 11-3 finalizó el segundo parcial. El remató fue igual, un dominio total de la asiática determinó que todo acabara 15-3 y la mexicana no tuvo posibilidad de un repunte. Nunca pudo volver a su juego de patadas, su puño no entró nunca y siempre estuvo con la defensa abierta para recibir los golpes. Una derrota lamentable por como había desarrollado sus primeros combates del día. Se iba a medalla de bronce, la primera del día.


Con Carlos Navarro la historia no fue muy distinta. El plan fue salir a controlar al coreano Taehun Kim por la rapidez de sus patadas. La defensa por delante, así mismo lo reconoció el taekwondoín mexicano, pero tampoco dio resultado. La propuesta mezquina de los mexicanos pesó ante rivales ofensivos, que siempre hambre por la medalla. Sólo el primer round se pudo controlar al coreano, ya después no. Cuando el asiático Kim comenzó a puntuar en el segundo round, el mexicano mantuvo la calma esperando que el tercer round fuera el suyo, así que así se fueron a la pausa; con un 3-0 a favor del asiático. El cierre no fue lo esperado, Navarro se desesperó con el tiempo encima, pese a que consiguió cinco puntos, que le podían dar una igualdad y llevar todo a un round de desempate, su desesperación también hizo que bajara la defensa y permitiera otros cuatro. Final de 7-5 que también lo dejó sin bronce y sin otra medalla para México.


Así se cerra una noche que debía saber a gloria con sabor a amargura. Final desastroso ante propuestas erráticas y poco ambiciosas. Al final, el que busca poco encuentra poco.